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Alimentaria 2006
Elena Castells
La Vanguardiasábado, 11 abr '06
No hay descanso. El salón Alimentaria, que cerró ayer sus puertas tras cinco días de intensa actividad, ya tiene un nuevo reto. Convertirse en la feria líder mundial del sector - ahora es la segunda- y desbancar en superficie, expositores y visitantes a la primera, Anuga, que se celebra en Colonia (Alemania). El balance de esta edición permite ser optimistas a sus organizadores, que consideran que están en el buen camino para llegar a ese objetivo.
Alimentaria, dedicada al mundo de la alimentación y las bebidas, ha superado los 150.000 visitantes que había previsto. Con todo, los visitantes extranjeros no han sido los deseados. La organización se había fijado alcanzar los 40.000 y finalmente han sido 33.000, que a pesar de todo suponen un incremento del 10% respecto a las visitas internacionales que tuvo la feria en su última edición, en el 2004.
Para situarse en primera posición, Alimentaria "deberá redoblar esfuerzos para conseguir más de 50.000 visitantes foráneos en el 2008", dijo el presidente de Alimentaria y de Fira de Barcelona, Josep Lluís Bonet. "La clave del futuro, ya que es la manera de convertirse en líder mundial", añadió. El director de Alimentaria, José Antonio Valls, explicó que Anuga ocupa 140.000 metros cuadrados de exposición (122.000, Alimentaria) y tiene más de 160.000 visitantes. Pero Bonet aseguró que con los nuevos 40.000 metros cuadrados de que dispondrá Fira de Barcelona próximamente en Gran Via, Alimentaria superará la superficie de esta edición. "Aunque nunca abandonará Montjuïc", dijo.
La diferencia entre ambos eventos es que la feria alemana cuenta con una gran presencia de visitantes asiáticos, mientras que la barcelonesa apuesta por la presencia de visitas de Centro y Latinoamérica, así como de las comunidades autónomas españolas.
Otros problemas que urge solucionar son la falta de transporte en el recinto ferial de Gran Via (sobre todo de taxis), las obras que dificultan la accesibilidad y la mala conexión entre los pabellones. Estas dificultades, que se han evidenciado durante esta semana, podrían volver a repetirse en la edición del 2008. Pero Bonet se mostró optimista. "Las infraestructuras son las que son; ahora estamos sufriendo, pero somos realistas, ambiciosos y pacientes para superar las dificultades de intercomunicación que se han detectado entre los dos recintos feriales y cuando acaben las obras serán los mejores recintos interconectados del mundo", prosiguió Bonet.
En su opinión, "hay buena voluntad por todas las partes para conseguir una solución a los problemas de accesos, taxis y movilidad que se han detectado. Y añadió que "la feria resiste bien los inconvenientes, algunos de ellos propios del éxito de la propia Alimentaria".
Valls desglosó los datos de visitas y explicó que los días de mayor afluencia de visitantes profesionales fueron martes (34.500 personas), miércoles (41.600) y jueves (41.500), mientras el lunes se registraron 25.000 y ayer, día de cierre, se esperaban alrededor de unas 10.000 visitas. El recinto de Montjuïc continúa liderando la presencia de visitantes, con el 58,6%, mientras Gran Via 2 ha conseguido el 41%.
El certamen logró reunir a 5.000 empresas, de las cuales 1.500 fueron extranjeras, lo que supone un 30% del total. Alimentaria contó con visitantes de 155 países del mundo con la Unión Europea como máxima representante, sumando un 67% de las visitas.
El balance final es considerado como "muy positivo" para los organizadores, aunque Bonet explicó que serán necesarios unos seis meses para constatar si el volumen de negocio previsto, de unos 1.800 millones de euros, se concreta en proyectos, básicamente de investigación alimentaria.