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Óscar Muñoz
La VanguardiaMartes, 14 marzo '06
El recuperado maratón de Barcelona, que tendrá lugar el domingo 26, busca seducir a los participantes y a los barceloneses con un recorrido completamente urbano que pasa por algunos de los lugares más turísticos de la ciudad. Atrás queda el conflicto que enfrentó a los organizadores de las anteriores ediciones con el Ayuntamiento, que llegó a los tribunales e impidió que la prueba se celebrase el año pasado. La nueva etapa, con nuevos responsables, busca poner a la capital catalana en el mapa de los grandes maratones. Y, para ello, busca un modelo que aúne la competición con el carácter festivo.
"Éste es un proyecto a medio-largo plazo para que Barcelona tenga el maratón que se merece como ciudad olímpica", manifestó ayer Pere Alcober, concejal de Deportes, durante la presentación de la prueba. El edil destacó que, además de ser una competición deportiva y una fiesta ciudadana, el maratón "debe ser también un escaparate de Barcelona". Así, los 42,195 kilómetros (véase gráfico) transcurrirán por lugares tan destacados como la plaza Espanya - donde estará la salida y la meta-, el
Camp Nou,
la Pedrera, la
Sagrada Família, el puente de Catatrava, la
torre Agbar, el Fòrum, la Ciutadella, el
Arc de Triomf - los atletas pasarán por debajo-, las plazas Catalunya y Sant Jaume, la Rambla o Colom. Para que los barceloneses salgan a la calle a ver la prueba y animen a los atletas, habrá propuestas lúdicas en doce puntos.
El domingo había un total de 4.110 inscritos. La previsión de los organizadores es alcanzar los 4.800 y que el 70% o el 75% de los maratonianos catalanes participe. El 40% de los inscritos son extranjeros. Para la carrera de diez kilómetros había 852. Los responsables de la competición negocian con la participación de atletas de elite.
La celebración de una prueba de estas características requiere de un dispositivo muy amplio para que no afecte al funcionamiento de la ciudad, especialmente a la movilidad. La Guardia Urbana ha participado en el diseño del circuito y ha introducido cambios para minimizar el impacto, que, de todos modos, se prevé importante. La policía local destinará 361 agentes al maratón en lo que el intendente mayor Evelio Vázquez, segundo jefe de este cuerpo, calificó como "el dispositivo más potente que se ha hecho hasta ahora" en la capital catalana para un acontecimiento de este tipo. Entre las nueve de la mañana y las tres de la tarde se cortarán al tráfico las calles en las que la carrera ocupe toda la calzada. Los accesos 23 y 24 de la ronda Litoral en sentido Besòs también se cerrarán. El recorrido se ha dividido en diez sectores según el horario en que habrá limitaciones de tráfico. "En cualquier caso - indicó Vázquez- se mantendrán vías de entrada y salida en cada uno de ellos". Las redes de tranvía también sufrirán restricciones.