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Médico de formación, Lluís Cañas nunca ejerció de doctor porque su pasión es la hostelería. Terminados los estudios, y tras un corto paso por diferentes restaurantes de menú y marisquerías de la ciudad, ingresó en la escuela Mey Hofmann para hacer lo que siempre le gustó.
Se especializó en cocina mediterránea y de creación, realizando las prácticas con Manuel de la Osa en el restaurante Las Rejas (Las Pedroñeras, Cuenca), además de pasar por otras experiencias en São Paulo y en prestigiosos restaurantes de Barcelona.
Su propia cocina está presente en Bell Amic, alejándose de las excentricidades innecesarias de la "cocina en serie", pero eso sí, sin renunciar a un cierto exotismo en la presentación ni a sus raíces gallegas.
Recientemente inaugurado, este restaurante viene a ocupar el espacio de la cocina mediterránea de calidad en el
Barrio Gótico. Es un local sobrio y acogedor que invita a comidas y cenas reposadas. Su nombre se debe a la lectura por parte de Lluís del libro de Guy Maupassant con el mismo título.
Siéntese y dispóngase a disfrutar de un rato agradable, al sonido de un fado, música brasileña relajada o flamenco moderno, mientras saborea la propuesta culinaria, puesto que el alimento aquí es el protagonista, sin disfraces ni excesos de originalidad.
Se trata de una oferta que apuesta por la calidad del producto y se basa en la rotación estacional, tanto en la carta como en el menú diario de mediodía, donde hay espacio para la comida mediterránea tradicional de acento catalán, alguna ensalada exótica o un delicioso cous-cous. Nunca falta el toque personal del chef.
Como entrante, recomendamos los Huevos revueltos con habitas, morcilla y queso crujiente. Entre las carnes, proponemos el Solomillo de ternera con tubérculos glaseados al jengibre, y de pescado, resulta excepcional el Bacalao con piperada y salsa de mostaza antigua. El Brownie con helado de leche merengada o el Tatin de manzana con sopa de lichis destacan entre los postres.
El menú de mediodía consta de un primero, un segundo, postre, pan, agua o vino y café.
No dude en preguntar por la carta de tés e infusiones, otra especialidad, de la cual destacamos el denso y aromático Samarkanda o el negro Oloong.
Aceptan grupos hasta una veitena de personas entre semana, pero se ruega llamar para reservar con antelación. Los lectores de BarceloCa serán obsequiados de un cava de bienvenida.