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• El funeral de la niña que se cayó de un 'castell' congregó en Mataró a 'colles' de toda Catalunya

• Los Capgrossos levantaron 'pilars de quatre' sin música como duelo entre una ovación popular


Mar Loire
El Periódico
Domingo, 06 agosto '06

Cerca de 2.000 personas se congregaron ayer en la basílica de Santa Maria de Mataró (Maresme), en el centro de la localidad, para despedir a Mariona Galindo, la castellera de los Capgrossos, de 12 años, que murió el viernes tras no superar las graves lesiones sufridas al caer de un castillo humano. El accidente ocurrió el 23 de julio, durante la celebración de la fiesta mayor, Les Santes, coincidiendo con el 10° aniversario de los castellers de Mataró.
Miembros de todas las colles castelleres de Catalunya asistieron a la ceremonia, así como representantes de la clase política. Entre ellos, el director del Institut Català de les Indústries Culturals (ICIC), Xavier Marcé; la mujer de Jordi Pujol, Marta Ferrusola; el exconseller Salvador Milà; concejales y alcaldes del Maresme y de ciudades castelleres, como Valls, y el presidente de CiU, Artur Mas, que acudió a título personal.
La basílica se quedó pequeña y centenares de asistentes, de todas las edades, tuvieron que seguir la ceremonia desde la plaza exterior. Era una muestra de la importancia de los Capgrossos en el tejido social de la ciudad y de la pinya entre los castellers. "Ha sido una demostración de ciudadanía, en el sentido más profundo", señaló el alcalde de Mataró, Joan Antoni Baron (PSC), que interrumpió sus vacaciones.

CANCIÓN
Uno de los momentos más emotivos del acto, oficiado por el padre Josep Maria Comadran, fue la interpretación de la canción que Mariona compuso con la canalla para la comida de los Capgrossos, un acto tradicional que celebran los castellers después de su actuación en Les Santes. Era una de las ilusiones de la pequeña, que no pudo ver cumplida al ser hospitalizada tras la caída.
Ayer, el músico local Genís Mayola tocó y cantó la canción. Era una reversión de Qualsevol nit pot sortir el sol, de Jaume Sisa. Su estribillo decía: "Oh benvinguts! Passeu, passeu! Força, valor, equilibri i seny. La meva colla és la vostra, si és que hi ha colles d'algú!". En la ceremonia intervinieron también sus dos hermanas, Natalia y Mireia, de 20 y 15 años, que leyeron un texto.
Al acabar el acto, en la plaza, una decena de colles castelleres construyeron pilars de quatre sin sonido de gralles, la forma de expresar duelo entre los castellers. Un ensordecedor aplauso, de más de un minuto, despidió a la pequeña Mariona.

UNIDAD Los Capgrossos expresaron su gran dolor por la pérdida y transmitieron un mensaje de unidad. "Seguiremos haciendo castillos, nosotros y todas las colles de Catalunya. Estaremos haciendo pinya. Todos somos una gran familia", dijeron.
El alcalde señaló "el comportamiento excepcional de los castellers, que no han dejado sola a la familia ni un momento en estos días tan duros". Baron dijo que "lo que necesitan ahora es descansar" para después decidir qué harán con las próximas actuaciones. La colla tenía previsto viajar a Londres a principios de septiembre para enseñar parte de la cultura catalana.
El trágico accidente que acabó con la vida de la niña ocurrió hace dos semanas cuando los Capgrossos intentaron un quatre de nou amb folre, que ya habían conseguido seis veces. Los integrantes del pom de dalt (los dos dosos, la aixecadora y la enxaneta) se descolgaron de la construcción. Mariona cayó en la pinya y sufrió un fuerte golpe en la cabeza.