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• Los dos ascensores del local situado en lo alto de la torre de Sant Sebastià fallaron

• Críticas a la falta de un dispositivo de evacuación en casos de emergencia


Manuel Cabello
El Periódico
Jueves, 17 agosto '06

Los 75 clientes que llenaban el lunes por la noche el restaurante Torre d'Alta Mar se llevaron una sorpresa desagradable a los postres: los dos ascensores de la torre de Sant Sebastià --en cuya parte más alta, a 75 metros, se encuentra el establecimiento-- estaban estropeados y no les quedó otro remedio que bajar a pie la distancia equivalente a 28 pisos que hay entre el suelo y el local. Esto provocó algunas críticas de los clientes.
Uno de ellos se mostraba seguía enojado horas después del incidente: "Es patético, inadmisible e indignante que puedan estropearse dos ascensores, que nadie vaya a repararlos inmediatamente y que la única opción sea bajar 28 pisos, a la una y media de la madrugada, por una escalera metálica exterior sin iluminar y con un vendaval de narices", relató Enrique Costa, uno de los clientes afectados.
"Además, en nuestro caso --explicó todavía furioso a este diario--, nos acompañaba una persona que se desplaza con mucha dificultad y los responsables del local ni siquiera dieron la cara".

MUJERES DESCALZAS
La torre de Sant Sebastià tiene dos ascensores, uno para uso del restaurante y otro para el teleférico. Según Costa, cuando llegaron al restaurante, el ascensor del local ya estaba averiado, por lo que subieron por el otro. "A medianoche nos comunicaron que habían dejado de funcionar los dos y que lo sentían mucho, pero que deberíamos bajar a pie, eso sí, habiendo pagado antes, porque no tuvieron ni un detalle con nosotros", criticó. Algunas mujeres, incluso, tuvieron que descender descalzas los 28 pisos, ya que la escalera es una estructura metálica agujereada y los tacones se colaban por las aberturas.
El propietario del establecimiento, Carles Manresa, reconoció el incidente, pero añadió que en todo momento se atendió a los clientes y que solo se enojaron los de tres mesas. Aseguró, además, que se disculpó con los clientes, a pesar de que hubo alguna que otra discusión y negó tajantemente las acusaciones de algún cliente sobre la falta de un plan de evacuación. "Está previsto que el teleférico pueda utilizarse en casos de emergencia. Si esa noche hubiésemos tenido algún discapacitado lo hubiésemos utilizado, pero no tuvimos constancia de ninguna persona con dificultades, a excepción de un cliente con vértigo". Ayer ya funcionaban los dos elevadores, según los responsables del restaurante.