|
|
• No se podrá aparcar junto al mobiliario urbano y será obligatorio llevar timbreAlbert OllésEl PeriódicoViernes, 10 noviembre '06
El cada vez más encendido debate entre peatones y ciclistas sobre el uso compartido de las aceras de Barcelona tendrá a partir del próximo enero un código que establecerá las reglas del juego.
El ayuntamiento presentó ayer el esperado proyecto de modificación del artículo 14 de la ordenanza de circulación de viandantes y vehículos, referido a las bicis, en el que especifica por primera vez los derechos de los peatones y los ciclistas. El objetivo municipal es el de conciliar los derechos de ambos, bajo la base inicial de que la prioridad corresponde a los que van caminando.
El nuevo artículo está dividido en 15 apartados que también hacen referencia a la circulación por la calzada y al estacionamiento. El más importante, tal y como informó ayer este diario, es el que legitima la circulación de las bicis por las aceras, pero solo si estas tienen más de 5 metros de amplitud, y dejando más de 3 metros de espacio libre para el paso de los peatones.
LEJOS DE LAS FACHADAS
La única excepción que prohíbe el acceso de ciclistas a las zonas peatonales es cuando haya aglomeraciones en las mismas, entendiendo como tales que no se pueda ir en línea recta más de cinco metros. La normativa obliga a no superar los 10 kilómetros por hora, e insta a circular lo más lejos posible de las fachadas para evitar colisiones con las personas que salgan de los edificios.
Como contraprestación, se prohí-
be a los peatones ocupar o caminar por el carril bici, aunque podrán cruzarlo --si está sobre la acera-- cuando quieran y tendrán preferencia de paso sobre los ciclistas.
Los propietarios de bicicleta no están obligados a llevar casco (sólo el Gobierno central tiene competencias al respecto) pero sí que deberán utilizarlo los menores de 7 años que viajen junto a un adulto. Estos tendrán que ir en un asiento adicional homologado, al igual que el casco. También será obligado tener un timbre y, si se circula de noche, luces y elementos reflectantes.
En las calzadas se permite circular, cuando no haya carril bici, por cualquier parte de la vía, aunque se recomiendan las más cercanas a ambas aceras. Las motos deberán mantener una distancia mínima de un metro para adelantar.
Las bicicletas podrán ir también por zonas de prioridad invertida como las del centro de Gràcia, en las de limitación de velocidad a 30 kilómetros por hora y en los carriles bus en los que se autorice el paso. Estos deberán tener más de 3,5 metros de amplitud, lo que elimina a buena parte de los que existen ahora.
ÁRBOLES Y SEMÁFOROS
En lo que se refiere al estacionamiento, se deberá dejar, de nuevo, un espacio libre de tres metros de ancho para los peatones. Los vehículos se podrán atar a las farolas, si no son artísticas, pero la ordenanza prohíbe encadenarlas a semáforos, árboles, bancos y papeleras o delante de zonas de carga y descarga o para discapacitados.
Al igual que sucede con las motocicletas, no se ha tipificado un nuevo régimen sancionador --al no tener el ayuntamiento competencias para ello-- y se mantienen las multas establecidas en la ley estatal de seguridad viaria. Según la misma, se podrá castigar con hasta 450 euros por estacionar incorrectamente (infracción leve) y con sanciones de hasta 900 euros en casos graves de reincidencia. También se podrá inmovilizar o retirar un vehículo aparcado que esté "deteriorando el patrimonio público", según el redactado.
"La novedad no son las sanciones, sino la ordenanza", recordó ayer Jordi Portabella, segundo teniente de alcalde y presidente de la Comisión Cívica del Peatón y la Bicicleta, en referencia a un hipotético incremento de la persecución policial de los infractores. "El nuevo texto aclarará a la Guardia Urbana lo que es sancionable y lo que no, pero el principal objetivo es crear un marco regulador para garantizar la seguridad de los peatones y preservar los derechos de los ciclistas", añadió.
Portabella no concretó el grado real de aplicación que tendrá la normativa y reconoció que las sanciones que determina la actual ley son "desproporcionadas" si se aplican a las bicis.