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• La rúa, que transcurrió a lo largo de Gran de Gràcia, se vio amenazada por la lluvia y el viento
• Los desfiles de distritos como Sants, Les Corts, Horta y Sant Martí tuvieron que ser suspendidosJuan Ruiz Sierra
El PeriódicoDomingo, 18 febrero '07
Se celebra, no se celebra, se celebra, no se celebra, se celebra. La rúa central del Carnaval de Barcelona, que este año se trasladó al
barrio de Gràcia tras llevarse a cabo en Sants durante las últimas cinco ediciones, estuvo amenazada durante toda la tarde de ayer a causa de la lluvia. Al final, sin embargo, las cerca de 40 comparsas integrantes del desfile salieron bailando a las 20.30 horas de la plaza de Lesseps y recorrieron el kilómetro largo que separa este lugar de los jardines de
Salvador Espriu (los Jardinets de Gràcia), el final de un itinerario carnavalesco marcado este año por el mal tiempo. Según la Guardia Urbana, 20.000 personas asistieron a la fiesta.
"La rúa sale. Esperamos que venga gente", dijo poco antes del inicio del desfile el director de fiestas del ayuntamiento, Francesc Fabregat, quien estuvo en contacto con los servicios meteorológicos durante toda la tarde de ayer. Y, aunque parezca sorprendente en un día de tanta agua y viento, los barceloneses acudieron a la cita. Las estrechas aceras de Gran de Gràcia, calle por la que transcurrió la rúa, se llenaron de público. En su mayoría, niños de la mano de sus padres.
POCO REIVINDICATIVO
A diferencia del año pasado, cuando varias de las comparsas incluyeron críticas a la COPE, a los despidos de Seat, al boicot a los productos catalanes o a la ley antitabaco, el tono de esta edición fue mucho menos reivindicativo. Entre los disfraces, desde una comparsa vaquera, la más numerosa, que bailaba música country, hasta otra que imitaba a Elvis Presley en su etapa tardía y grasienta, pasando por vestidos que aludían al imperio inca o al antiguo Egipto. La cuadrilla más provocadora fue la de Can Peguera. En su carroza, una decena de hombres y mujeres desnudos y envueltos en papel de plástico, simulaban --y, en algún momento, incluso la llevaban tímidamente a cabo-- una orgía. "Mira, mamá, se están tocando", dijo una niña al ver a esta carnal agrupación.
MALA SUERTE
No tuvieron la misma suerte algunas otras rúas, más pequeñas, que iban a celebrarse en los distritos de la capital. Así, las de Sants-Montjuïc, Les Corts, Gràcia y Horta-Guinardó, que estaba previsto que tuvieran lugar a media tarde de ayer, se suspendieron a causa de la lluvia, que a esas horas caía con fuerza. La de Sant Martí, en cambio, sí llegó a salir, pero no a llegar: se canceló a la mitad del desfile, antes de que muchas de las comparsas pasaran frente al jurado.