|
|
• El ayuntamiento reconoce el aumento de edificios con focos y luces de coloresDavid PlacerEl PeriódicoLunes, 12 marzo '07
Los focos en los edificios protegidos y la utilización de colores estridentes para hacer brillar sus fachadas contravienen las ordenanzas municipales, pero al menos 87 edificios del centro de Barcelona también incumplen la norma de paisaje urbano de 1999.
En un sondeo realizado la semana pasada se detectaron 20 instalaciones irregulares en el
paseo de Gràcia, 19 en Rambla de Catalunya, 10 en Pelai, 8 en Gran Via, 6 en Mallorca, 5 en Vergara, 3 en Ronda de la Universitat, 3 en plaza de Catalunya, 3 en Roselló, 3 en Diagonal, 2 en Còrsega, 2 en Aragó, 2 en Diputació y una en
Consell de Cent. Muchas también incumplen con el horario de iluminación, que exige apagar las luces de las fachadas a las once de la noche en invierno y a medianoche en verano, según la ley de contaminación lumínica del 2005.
POCO CONTROL
Los distritos, encargados de hacer cumplir la ordenanza y la ley autonómica, aseguran no tener personal para hacer un seguimiento. Así, el del Eixample, con la mayor cantidad de edificios infractores, y el de Gràcia admiten que solo actúan cuando reciben una queja de los vecinos o de un particular.
El de
Ciutat Vella es el único que dice haber ordenado retirar focos en los últimos meses y haber sancionado a los inmuebles que no han eliminado el mobiliario no autorizado. También asegura llevar a cabo un seguimiento, aunque ocho instalaciones en Pelai (en la parte de
Ciutat Vella) delatan el incumplimiento.
El distrito de Sants alega que es difícil retirar los focos ilegales, ya que, aunque fueron instalados sin permiso municipal y a veces agreden edificios catalogados, es necesario un permiso de obras. La prohibición de los focos en fachadas intenta evitar el daño a bloques considerados patrimonio arquitectónico de la ciudad. Solo estos pueden obtener un permiso para iluminación.
COLORES ESTRIDENTES
Fuentes municipales han admitido que la mayoría de los edificios iluminados en Barcelona carecen de autorización y que las luces estridentes "han aumentado" en el último medio año. Algunos hoteles y comercios han adoptado una iluminación excesiva y de colores sin haber acudido a la comisión mixta, presidida por Paisatge Urbà, que otorga los permisos. Así, dos inmuebles en Mallorca, uno en Gran Via y otro en
Consell de Cent utilizan luces rosa, a pesar de que la comisión no ha aprobado la utilización de ese color. Otros cuentan con unas luces tan potentes que brillan en las fachadas de enfrente.
Respecto a los horarios, Mercè Terradellas, de la oficina de contaminación lumínica de la Generalitat, afirma que hay muchos menos inmuebles que violan la norma que hace un año. "Hacemos una labor para concienciar de que se debe ser más eficiente en la iluminación, pero es lenta y progresiva", explica.
Mientras continúa el brillo innecesario, la Generalitat otorgará a los ayuntamientos más de un millón de euros para que cambien farolas y sistemas de iluminación pública.