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Barcelona, con Freddy MercuryMaria de Montserrat Viviana Concepción Caballé i Folc nació en Barcelona el 12 de abril de 1933.
De origen humilde, tuvo que hacer grandes esfuerzos económicos para concluir su carrera de canto en el Conservatorio Superior del Liceo, con Napoleone Annovazi, aunque tuvo la suerte de contar con el apadrinamiento de José Antonio Bertrán, que vio en ella un gran talento como soprano lírica.
En el mismo conservatorio estudió también con Conchita Badía y Eugenia Kemeny, de quien aprendió a sostener la voz en las frases más largas. En el Liceu estuvo 12 años.
Los inicios de su carrera fueron igualmente modestos, hasta que se mudó a Suiza, donde formó parte de la compañía de la Ópera de Basilea entre 1957 y 1959, estrenándose en un repertorio poco frecuente para las cantantes españolas, que incluía Mozart y Strauss, lo que le sirvió para su siguiente etapa profesional en la compañía estable de la Opera de Bremen (1959-1962).
De ahí logró su primer contrato para cantar en el Liceu de Barcelona, donde estrenó la Arabella de Strauss, que le proporcionó otros dos contratos para encarnar a las protagonistas femeninas del
Don Giovanni de Mozart y de la
Madam Butterfly de Puccini.
Pero su verdadero lanzamiento internacional se produjo la noche del 20 de abril de 1965 en el Carneggie Hall de Nueva York, cuando tuvo que sustituir imprevisiblemente a Marilyn Horne en la
Lucrecia Borgia de Donizetti: su actuación le valió 25 minutos de aplausos. A partir de entonces, su carrera ha sido siempre ascendiente y lleva más de cuarenta años en la primera fila del estrellato mundial de la ópera, con un repertorio que supera los 130 títulos.
Su nombre también estará siempre relacionado con Barcelona por el
tema homónimo interpretado con el cantante de Queen, Freddy Mercury, interpretado en ocasión de las
Olímpiadas del '92, realizadas en la ciudad.
Su hija, Montserrat Martí, también es cantante y a veces se presentan juntas, como en 2004 en el Teatro Real, en la versión en concierto de la ópera Cleopatra de Massenet.
Desde hace varios años, su compromiso humanitario ha tomado tal importancia que decidió crear su propia fundación para apoyar la asistencia a los niños hospitalizados.