Hizo una serie de giras que la llevaron por Europa y América
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Carmen Amaya, bailaora y cantaora gitana que revolucionó el mundo del flamenco, nació en Barcelona el 2 de noviembre de 1913, exactamente en el ya desaparecido barrio de la Playa de Somorrostro.

Debutó en el Teatro Español cuando tenía sólo 4 años, acompañada de su padre, el guitarrista José Amaya "El Chino", en una actuación que le valió el mote de La Capitana. Desde ese momento, empezó a ganarse la vida como bailaora actuando en locales de toda la ciudad, como en el famoso restaurante Set Portes cuando tenía 6 años.

En 1923, con sólo 10 años, bailó en el Palacio de la Música de Madrid y al año siguiente inició una gira por toda España.

En 1929 entró a formar parte del Trío Amaya, junto a su tía La Faraona y su prima María, formación que la llevó a actuar a París. Años más tarde, en 1935 actúa junto a otros artistas reconocidos como Conchita Piquer o Miguel de Molina y en 1937 inició una serie de giras en solitario que durante varios años la llevaron por Europa y América, difundiendo el flamenco por todo el mundo. En uno de estos viajes llegó a actuar en la Casa Blanca respondiendo a una invitación del presidente de los Estados Unidos, Franklin Roosvelt, y hasta llegó a aparecer en la portada de la revista Life.

Convertida en una artista internacional, Amaya regresó a España en 1947 y continuó con sus actuaciones, pero sólo una año más tarde volvió a empezar con sus giras europeas y americanas que caracterizaron el resto de su vida.

Su arte quedó registrado para siempre a través de su participación en múltiples películas, entre las que destaca la última, Los Tarantos, de Alfredo Mañas (1962).

Falleció en Bagur en 1963 a los 50 años debido de una afección renal. Su muerte causó una gran conmoción en el mundo del flamenco y un gran número de gitanos de toda España acudieron afligidos a su entierro.

Desde entonces ha recibido múltiples reconocimientos como la Medalla del Mérito Turístico de Barcelona, el Lazo de Isabel la Católica, el título de Hija Adoptiva de Bagur, un monumento en el Parque de Montjuïc o una calle con su nombre en el distrito de Sant Martí y en la ciudad de Buenos Aires, entre otros.