Conciertos | Música clásica |


Las Valquirias (1870) de Richard Wagner constituye la primera jornada de Der Ring des Nibelungen, la «Tetralogía», el proyecto más ambicioso del compositor. La precede el prólogo (Das Rheingold), y la siguen las otras dos jornadas (Siegfried y Götterdämmerung), que completan la magna obra.

Esta jornada narra los orígenes y nacimiento de Siegfried y el enfrentamiento de Brünnhilde, la valquiria más querida, con su padre, el dios Wotan. Los precedentes los encontramos con las consecuencias de la construcción ya remota del Walhalla, la suntuosa morada de los dioses, que desencadenó la lucha por la posesión del oro del Rin –y del anillo todopoderoso que contiene un cruel maleficio–, que pasó del poder de las ondinas al de los nibelungos y del gigante Fafner, convertido ahora en dragón, que lo custodia. Wotan ha decidido recuperar el anillo a través de un héroe que pertenece al mundo de los hombres, libre y sin sus contradicciones, que no conozca el miedo ni la envidia. Ha vuelto por ese motivo a la tierra y de su unión con una mujer mortal han nacido los mellizos Siegmund y Sieglinde, a quienes el destino ha separado. Ella ha sido casada con Hunding y él lleva una vida errante y desgraciada.

El primer acto de Die Walküre narra el enamoramiento de los dos hermanos, amor que muestra su fuerza con la trasgresión de las normas: es adúltero e incestuoso. Siegmund llega huyendo de unos enemigos entre los que está Hunding, que lo desafía para el día siguiente. Sieglinde se apiada de él, y el despertar de la primavera desencadena su intenso y mutuo amor, a la vez que se reconocen como hermano y hermana. Siegmund se revela como un héroe al arrancar la espada –Nothung– que Wotan había clavado en el fresno sagrado que preside la escena. El intenso y amoroso abrazo precede su huida a un mundo que los pueda acoger.

En el segundo acto, en el Walhalla, Wotan pide a su hija Brünnhilde –la más querida de las nueve valquirias, vírgines guerreras que llevan al Walhalla a los héroes muertos en combate– que ayude a Siegmund en su combate con Hunding. Pero su mujer Fricka, diosa del matrimonio, consigue convencer al dios de que castigue a los amantes. Brünnhilde, que interpreta los deseos profundos del padre, decide desobedecerlo y ayudar a Siegmund. Cuando el héroe cae por la intervención cruel de Wotan, que con su lanza rompe Nothung en dos pedazos, la valquiria se lleva a Sieglinde y la esconde en el bosque para que pueda dar a luz a Siegfried, el héroe que lleva en las entrañas.

El tercer acto, iniciado por la famosísima «Cabalgada de las valquirias», que quedan aterradas por la conducta de Brünnhilde, se centra en la cólera de Wotan, el cual la priva de la condición divina y la condena a dormir en una roca rodeada de llamas hasta que la libere el amor y el coraje de un héroe sin miedo que se identifica musicalmente con Siegfried.

Placido Domingo y Waltraud Meier


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mie/28+sab/31 may '08: 20:00