Conciertos | Música clásica |


Il dissoluto punito ossia il Don Giovanni (1787), ópera en dos actos de Wolfgang Amadeus Mozart, con libreto de Lorenzo Da Ponte, sigue el famoso mito literario y musical de Don Juan a partir de El burlador de Sevilla de Tirso de Molina (1630), a través del libreto de Giovanni Bertati para la ópera de Gazzaniga Il convitato de pietra (1787). El epíteto que figura en la partitura y el libreto –dramma giocoso– evidencia la voluntad de realizar una obra alegre, en la línea de la opera buffa, pero sus contenidos dramáticos, más propios de la opera seria, poseen una fuerza teatral y musical que la convierten en muchos momentos en verdadera tragedia. En todo caso, esta síntesis extraordinaria constituye una de las creaciones más grandes y más perfectas de la historia de la ópera.

El mito del seductor incapaz de amar, que desprecia el cielo y es condenado a las penas eternas del infierno, producto típico de la Contrarreforma, tiene en Tirso de Molina el auténtico creador (1630). Molière conserva aún años después (1665) muchos de los aspectos metafísicos de la obra, pero ya en Goldoni aparecen claramente aspectos lúdicos que señalan el cambio de mentalidad a lo largo del siglo XVII: Don Juan resulta ya más atractivo por sus éxitos libertinos que por el castigo que merece desafiando al Todopoderoso, en la línea de los personajes cínicos y materialistas que encontramos en Las liaisons dangereuses o en la obra y la figura de Giacomo Casanova y que podemos relacionar con la obra de Mozart.

En el caso de Da Ponte, los protagonistas, de personalidad muy marcada –además de Don Giovanni, ya definido, el criado Leporello, materialista y cínico, que es una contrafigura suya; la orgullosa y vengativa Donna Anna, hija del Commendatore asesinado al iniciarse la obra y prometida sin entusiasmo alguno con el ingenuo Don Ottavio; la bondadosa y engañada Donna Elvira; la coqueta campesina Zerlina y su crédulo prometido, Masetto–, víctimas todos ellos de la crueldad y falta de escrúpulos del seductor, se unen en un frente común para castigar a Don Giovanni. Pero la figura fantasmagórica y ultraterrena del Commendatore se avanza a los vivos y ejecuta la condena del cielo precipitando Don Giovanni al fuego infernal. Sin embargo, no es la línea argumental –más o menos próxima a la tradición–sino la música de Mozart lo que dinamiza y da complejidad a todas las características de la ópera: vitalidad y cinismo, amor y vulnerabilidad, sed de venganza y castigo moral, la alegría de la farsa y la gravedad del drama.

Don Giovanni ha sido representada sin solución de continuidad a lo largo del tiempo, por encima de estilos y modas, y ha fascinado a escritores y músicos de todas las épocas, que han hecho de ella relecturas y variaciones. El poder expresivo de la obra, centrada en el «giovane cavaliere estremamente licenzioso» –como define el libreto al protagonista–, sobrepasa ampliamente la anécdota sevillana del argumento, propiciando dramaturgias muy diversas y creativas en su puesta en escena.



Dirección de escena: Calixto Bieito
Escenografía: Alfons Flores
Vestuario: Mercé Paloma
Iluminación: Alan Burrett
Producción: Gran Teatre del Liceu / English National Opera (ENO)/ Staatsoper Hannover


7,00>69,00

mar/22 jul '08: 20:00
vie/25 jul '08: 20:00
dom/27 jul '08: 17:00
mie/30 jul '08: 20:00