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La Casa Golferichs, proyectada por el arquitecto
Joan Rubió i Bellver siguiendo un encargo del ingeniero y comerciante barcelonés Macari Golferichs, fue construida en 1901.
Así, esta vivienda, ubicada en el
distrito del Eixample, fue diseñada en respuesta a los deseos de su propietario: vivir en un
edificio modernista con suntuosos acabados de cerámica y maderas preciosas. Rubió i Bellver proyectó una casa que rompió con la uniformidad definida por los edificios contiguos y que, en seguida, consiguió un mención especial en el premio anual del
Ayuntamiento de Barcelona.
Fue la primera gran obra del arquitecto y a partir de la cual empezó una línea arquitectónica propia actualizando las formas góticas e investigando con los materiales y las técnicas constructivas.
La familia Golferichs vivió en la casa hasta los inicios de la Guerra Civil, cuando fue confiscada por libertarios, que querían convertirla en una una universidad popular. Después de la guerra fue cedida a la orden religiosa de las Dominiques de la Presentació, quienes instalaron una escuela.
En los años 70 una constructora compró la finca con el objetivo de construir viviendas, pero la fuerte oposición vecinal, que temía perder un edificio simbólico del barrio, forzó al Ayuntamiento a comprar el edificio y restaurarlo. Los arquitectos Pere Joan Revetllat i Carme Ribas fueron los encargados de llevas a cabo la restauración.
Desde 1989, acoge la sala de exposiciones y la sala de actos del Centre Cultural i Cívic Golferichs - El Xalet.