|
La Rambla Catalunya es una de las calles más céntricas y emblemáticas de la ciudad. Discurre, paralelamente al
Paseo de Gràcia, desde la
Plaça Catalunya hasta la Diagonal y su paseo central bordeado de árboles la convierte en un lugar encantador para pasear.
De su pasado, conserva todavía el aire señorial de cuando esta calle albergaba las residencias de las familias más acaudaladas de la ciudad, de las que todavía se conservan numerosos ejemplos. Actualmente, y sobretodo en verano, las múltiples terrazas de los restaurantes y las cafeterías la llenan de vida, al tiempo que los paseantes entran y salen de las numerosas tiendas, cada vez más exclusivas.
Justo al inicio y al final del paseo, encontramos dos esculturas de
Josep Granyer -Coqueta y Meditación- que representan una jirafa y un toro en actitud más humana que animal, y que fueron emplazadas en este lugar en 1972.
Destacan también algunos edificios modernistas, como la casa Heribert Pons, obra de Alexandre Soler; la casa Fargas, de Enric Sagnier, y la
Casa Serra, de
Josep Puig i Cadafalch y actual sede de la
Diputación de Barcelona.
La Rambla Catalunya es una de las calles particularmente emblemáticas en la
Diada de Sant Jordi, cuando -de la misma forma que en el Paseo de Gràcia o en
Las Ramblas- se suceden, una tras otra, las paradas de libros y rosas.