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La Plaça del Rei, ubicada en pleno
barrio Gótico, a pocos pasos de la
Plaça Sant Jaume y de la Catedral, es un lugar sorprendentemente solitario rodeado de espectaculares edificios medievales.
La plaza integra uno de los conjuntos monumentales más nobles del casco antiguo de Barcelona: el
Palau Reial Major, donde se encuentra el gótico
Saló del Tinell; la capilla de Santa Ágata, también gótica; el Palau del Lloctinent, y el
Museu d'Història de la Ciutat, trasladado piedra a piedra desde la calle dels Mercaders en 1931 y en el sótano del cual hay restos de la civilización romana. La escultura
Topos V, de
Eduardo Chillida, le da el toque contemporáneo.
Esta plaza, rodeada por las típicas calles estrechas y angostas del barrio Gótico, es también el lugar elegido para realizar múltiples conciertos de todo tipo, desde música callejera a las fiestas del
Festival Grec.
Es en definitiva, el lugar perfecto donde constatar el pasado histórico de la ciudad y quizá uno de los puntos más hermosos de la Barcelona antigua.