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Antoni Amatller i Costa nace en Barcelona en 1851, hijo del empresario chocolatero de Molins de Rei Gabriel Amatller.
La pequeña industria artesana de chocolate va creciendo con el tiempo y con 19 años, la familia envía el joven Antoni de viaje de formación al extranjero, dónde visita las principales chocolaterías suizas y francesas.
En 1872 Amatller toma el negocio familiar y, seis años más tarde, inaugura la fábrica de Sant Martí de Provençals. La inversión en maquinaria moderna y el uso de nuevas técnicas publicitarias impulsa la expansión comercial de la marca Chocolates Amatller. En paralelo con estos éxitos, Amatller cultiva grandes aficiones como la fotografía, el coleccionismo de obras de arte, el excursionismo y los viajes. Estas disciplinas marcan su evolución personal y tienen una gran influencia en su única hija,
Teresa Amatller, que será la continuadora del espíritu emprendedor de su padre, que falleció en 1910.
El legado de su trayectoria se puede contemplar hoy en la
Casa Amatller, en el
Paseo de Gracia.