|
El Parc de Carles I, ubicado en la
Vila Olímpica, constituye una isla verde alejada del asfalto que, aunque está cerca, queda separado del parque por unas dunas cubiertas de césped.
Proyectado por el arquitecto Pep Zazurca, fue inaugurado coincidiendo con la celebración de los
Juegos Olímpicos de 1992 y alberga varias esculturas: David i Goliat, de
Antoni Llena; Sense títol, del holadés Auke des Vries, y Monumento a Santiago Roldán, de Eduardo Úrculo.
Con una superficie total de 5,5 hectáreas, dividida en varias zonas, el parque acoge una gran variedad de árboles de especies mediterràneas. Asimismo, cuenta con una área para juegos infantiles y otra para perros, mesas de ping-pong y lavabos públicos.