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Isaac Manuel Francisco Albéniz, uno de los compositores españoles más importantes del siglo XIX, nació en Camprodon (Girona) el 29 de mayo de 1860.
Su prematuro y prodigioso talento al piano lo llevaron, a muy temprana edad, a combinar sus clases en el conservatorio de Madrid con giras que lo llevaron hasta América (realizó su primer concierto público con 4 años). Más tarde, y gracias a una beca que el concedió el rey Alfonso XII, empezó a estudiar en Bélgica, en el Conservatorio de Bruselas, donde se graduó con distinciones en 1879.
A su vuelta en España epmezó a componer y a dirigir y, en 1883, se instaló en Barcelona, donde estudió composición con
Felip Pedrell. Dos años más tarde, se trasladó a Madrid y sus trabajos fueron publicados por los principales editores musicales de la época.
Su prestigio fue creciendo y en 1889 lo llevó a París, donde su Concierto para piano, op. 78 fue incluido en los Conciertos Colonne. De allí viajó a Inglaterra, donde también obtuvo un éxito rotundo. Un año más tarde se trasladó, junto con su familia a Londres, para cumplir con un contrato como intérprete y compositor para Henry Lowendfeld, de la mano de quien se introdujo en el teatro musical, la faceta que más cultivó. De esta época es su obra El ópalo mágico.
En 1894 Fancis Burdett Money-Coutts, heredero de una importante fortuna bancária, compró el contrato que Albéniz tenía con Lowenfeld. Esta nueva situación, que lo mantuvo entre Londres y París, dio como fruto las obras Henry Clifford, Pepita Jiménez y Merlín, entre otras.
En 1900, sus problemas de salud lo trajeron de regreso a España, donde empezó a trabajar con Enrique Morera en la promoción de trabajos líricos catalanes. Pese a su talento, no consiguió que se produjeran sus composiciones teatrales y se vio forzado a volver a París, donde era realmente elogiado. A partir de este momento, se concentró en la composición de óperas y, más tarde regresó al piano, cuando compuso, en Niza, la que es, probablemente, su obra maestra: la suite para piano Iberia.
Murió en Cambo-les-Bains, en los Pirineos franceses, el 18 de mayo de 1909, debido a una nefritis.