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· El espacio ha sido cedido por el distrito para almacenar y elaborar decorados
· Cuatro entidades con sede recibirán las primeras ayudas específicas al alquilerAlbert OllésEl PeriódicoMarte, 13 mayo '08
El plan de ayuda para impulsar las
fiestas de Gràcia pactado el pasado abril por el distrito y la federación de calles empieza a dar sus primeros frutos. La antigua escuela Al.leluia, el edificio municipal cedido a las entidades sin local, ha sido ocupado ya por seis comisiones, lo que ha convertido las aulas en un improvisado taller-almacén de decorados.
Tal y como avanzó EL PERIÓDICO el pasado 31 de marzo, el distrito de Gràcia presentó una medida de gobierno en la que se comprometía a ceder temporalmente dos espacios destinados a cubrir las necesidades de las comisiones que no disponen de espacio físico para elaborar y guardar los decorados. Este es uno de los principales problemas denunciados por la federación organizadora en los últimos años, ante el aumento de los alquileres y los pocos lugares disponibles en la zona.
EDIFICIO DE TRES PLANTAS
El primer local cedido, del que la federación podrán disponer como mínimo hasta septiembre a la espera del nuevo uso que decida el ayuntamiento para la escuela, está en el número 4 de la calle de Milà i Fontanals. En la fachada, el distrito ha instalado un cartel que especifica su nueva función como "espacio de adornos". El inmueble tiene tres plantas, que se han repartido las comisiones de las calles de Berga, Bruniquer, Fraternitat-EFIT, Tordera, plaza de Rius i Taulet y placeta de Sant Miquel.
La amplitud de las aulas, algunas de las cuales conservan las viejas pizarras, permite a los vecinos trabajar con comodidad y almacenar los decorados a la espera de ponerlos en las calles en los días previos a las fiestas. El distrito ha acondicionado varios lavabos e incluso disponen de una gran terraza, donde estaba el patio del colegio, para los trabajos de más envergadura o con pintura.
"El único problema es el de la excesiva distancia entre el local y alguna de las calles donde deberán transportarse los adornos", reconoce Ricard Estruch, presidente de la federación. Para subsanarlo, el distrito está acabando de acondicionar un segundo edificio en la calle de la Providència, en el otro extremo de la Vila de Gràcia, que permitirá que las comisiones ganen más metros cuadrados para guardar los adornos --su principal reivindicación-- y puedan elegir entre un lugar u otro, para trabajar, según les convenga.
CONCENTRAR SUBVENCIONES
El otro punto destacado de la medida de gobierno elaborada por el concejal del distrito, Guillem Espriu, se centra en destinar una partida económica a las comisiones que tienen local propio, para ayudarles a pagar entre un 40% y el 50% del alquiler. "Una vez se decida el porcentaje, se cobrará con efectos retroactivos, ya que cubre todo el 2008. Es posible que la unamos al resto de subvenciones en un único pago en julio", añade Estruch. Esta ayuda específica la recibirán las calles de Joan Blanques de Dalt y de Baix, Verdi y Mozart.