El autor de El amor brujo
Músicos clásicos |


Manuel de Falla y Matheu nació el 23 de noviembre de 1876 en Cádiz y fue compositor de música clásica. Con Isaac Albéniz y Enrique Granados, es considerado uno de los músicos españoles más importantes de la primera mitad del siglo XX.

Hijo de una pianista y por influencia de su abuelo, quien lo introdujo en las primeras nociones de música, a los 9 años de edad sigue con una profesora de piano. En 1889 continúa sus estudios de piano con Alejandro Odero, y aprende armonía y contrapunto con Enrique Broca.

En 1893, muy envuelto en la literatura y las artes, asiste a un concierto en Cádiz donde se interpreta a Edvard Grieg y se siente, según él mismo que su "vocación definitiva es la música".

A partir de 1896 viaja a Madrid, donde frecuenta el Conservatorio y se perfecciona en piano con José Tragó, logrando en 1899 obtener un primer premio en un concurso de intérpretes. Es entonces que empieza a usar el apellido "de Falla"

En 1897 se traslada a Madrid definitivamente, donde al año siguiente termina con honores sus estudios en el Conservatorio. En 1901 conoce a Felipe Pedrell , quien tendrá notable influencia en su posterior carrera: despertará en él el interés por el flamenco y, en especial, el cante jondo.
Tras algunas zarzuelas, hoy perdidas u olvidadas, como Los amores de Inés, los años de estudio en la capital española culminaron con la composición de la ópera La vida breve.

Afincado en París a partir de 1907 por consejo de Turina y Mirecki, se relacionó con Claude Debussy, Maurice Ravel, Dukas y Isaac Albéniz, cuya impronta sería perceptible en varias obras posteriores como Noches en los jardines de España. Es en la capital francesa que también conoció a Pablo Picasso. Pero su madurez creativa empieza con su regreso a España, en el año 1914.

Es el momento que compone sus obras más célebres: la pantomima El amor brujo y el ballet El sombrero de tres picos (compuesto para cumplimentar un encargo de los célebres Ballets Rusos de Sergei Diaghilev), las Siete canciones populares españolas para voz y piano, la Fantasía bética para piano y la ya citada Noches en los Jardines de España, estrenada en el Teatro Real en 1916.
Su estilo evolucionó a través de estas composiciones desde el nacionalismo folclorista que revelan estas primeras partituras, inspiradas en temas, melodías, ritmos y giros andaluces o castellanos, hasta un nacionalismo que buscaba su inspiración en la tradición musical del Siglo de Oro español y al que responden la ópera para marionetas El retablo de maese Pedro, una de sus obras más alabadas, y el Concierto para clave y cinco instrumentos.

De regreso a España en 1919, viviendo en una casa cercana a la Alhambra (Granada ), llevó una vida recluida, rodeado de un grupo de amigos entre los que se encontraba Federico García Lorca. En 1936, intentó por todos los medios salvar a su amigo del fusilamiento de las tropas rebeldes del ejército, aunque sin efecto.

Las ya mencionadas obras son escritas en este período para teatro de marionetas. En estas obras la influencia de la música folklórica es menos visible que una suerte de neoclaisicismo al estilo de Igor Stravinski.

Los últimos veinte años de su vida, Manuel de Falla los pasó trabajando en la que consideraba había de ser la obra de su vida: la cantata escénica La Atlántida, sobre un poema del poeta en lengua catalana Jacint Verdaguer. Y siguió trabajando en esta tras su exilio en Argentina sólo fue terminada, por su discípulo Ernesto Halffter tras la muerte de Falla.

Falleció en Alta Gracia, Argentina, el 14 de noviembre de 1946.