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Jordi SubiranaEl PeriódicoViernes, 20 junio '08
Las playas de Barcelona se convertirán un año más en el punto más concurrido de celebración de la verbena de Sant Joan en la capital catalana. Más de 100.000 personas, según las previsiones, tomarán el frente marítimo hasta el toque de desalojo, previsto para las seis de la mañana.
A esa hora las playas deberán estar vacías para que las brigadas puedan empezar a limpiar y a retirar botellas, latas y otros objetos de la arena. Una hora antes, a las cinco, echarán el cierre los chiringuitos de la playa --las terrazas no podrán ampliar el espacio que tienen asignado-- y la policía comenzará a avisar a los noctámbulos para que vayan desalojando las playas.
12 PRESOS
Cuando no quede un alma entrarán 190 operarios de limpieza con 58 vehículos. En la puesta a punto de la playas colaborarán una docena de presos de tercer grado en proceso de reinserción. Según la concejala de Seguridad y Movilidad, Assumpta Escarp, la idea es que las playas estén listas para los bañistas entre las nueve y las diez de la mañana, aunque los trabajos durarán hasta las dos de la tarde.
Al margen del dispositivo de limpieza, en las playas se desplegarán a lo largo de la noche 32 voluntarios de la Cruz Roja, con médicos, enfermeras y socorristas, dos ambulancias y una lancha, y seis promotores cívicos que informaran de que está prohibido encender hogueras frente al mar y de que se debe respetar el espacio público. No cumplirlo puede comportar una sanción por parte de la Guardia Urbana. El plan incluirá 125 lavabos y 250 papeleras que se sumarán a las 420 existentes.
El municipio, además, activará un plan específico de la Guardia Urbana con 431 agentes que se encargarán de controlar las playas y el tráfico, de realizar numerosos controles de alcoholemia, de vigilar los puntos de venta del material pirotécnico y de intentar reducir, algo que se prevé difícil, la venta ambulante. Habrá, como es lógico, una mayor tolerancia en el consumo de alcohol en los espacios públicos, aunque los agentes perseguirán y sancionarán el incivismo que se derive del consumo excesivo.
Los Bomberos de Barcelona suelen hacer unas 200 salidas durante una verbena de Sant Joan y reciben 500 llamadas. Para dar una respuesta más rápida, el servicio se incrementará un 8% respecto al 2007 y contará con 133 profesionales.
16 HOGUERAS
Entre otros trabajos, los bomberos, que piden que se extremen las precauciones en la manipulación del material pirotécnico y se alejen de los fuegos objetos que puedan ayudar a su propagación, vigilarán las 16 hogueras autorizadas y las que se enciendan sin permiso. El dispositivo incluye un refuerzo de vigilancia en la sierra de Collserola.
La seguridad ciudadana correrá a cargo de los Mossos d'Esquadra, que se negaron a explicar a este diario cuántos agentes desplegarán.