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• Los actos, entre el 15 y el 21 de agosto, evitan los conciertos multitudinarios

• El barrio contará con un amplio despliegue policial y de limpieza


Jordi Subirana
El Periódico
Domingo, 03 agosto '08

En un intento de pasar página y olvidarse de su pasado más oscuro, Gràcia apuesta en el 2008 por una fiesta mayor más familiar y cultural con menos actos nocturnos, un incremento de la actividad diurna y sin conciertos multitudinarios. La idea se probó en pequeñas dosis en el 2007 y dio buenos resultados.
La fiesta mayor se desarrollará entre los días 15 y 21 de agosto, aunque el pregón, a cargo del actor Queco Novell, será el día 14 por la tarde. En esta edición, se decorarán 15 calles (con sus propios actos y conciertos), tres menos que el año pasado. Otros 17 espacios acogerán actividades de la fiesta mayor, casi todas de pequeño formato.
La programación incluye degustaciones gastronómicas en la plaza de Manuel Torrente; un homenaje a la escritora Mercè Rodoreda, en la calle de Igualada, con motivo del centenario de su nacimiento; un abanico de actividades familiares con la palabra como epicentro, en la plaza de la Revolució; teatro y juegos infantiles, en Travessera de Gràcia con Industria, y artesanía, en la Virreina.
Las propuestas musicales reducen "la música sin control", según el presidente de la federación de la fiesta mayor, Ricard Estruch, y se inclinan por la interculturalidad (plaza de Joanic), clásica (La Salle Gràcia), folk (plaza del Sol), swing (plaza del Diamant) y cantautores como Roger Mas, Pascal Comelade y Feliu Ventura (oratorio Sant Felip Neri).
Pese a todo, y como es habitual, algunas calles y plazas no se vaciarán hasta la madrugada cuando la policía invita a los noctámbulos a irse. Con los espacios públicos vacíos, entrarán las brigadas municipales y limpiarán con agua el suelo para poder retomar, a las once de la mañana, las actividades.

60 INODOROS
Este año, el distrito colocará unos 60 inodoros móviles, un 9% más que el año pasado, y reforzará la recogida selectiva. Un grupo de técnicos se encargarán de que los bares cumplan los horarios y de que las barras abiertas sean las autorizadas. Un amplio dispositivo de Mossos y Guardia Urbana controlará la seguridad, la venta ambulante y las alcoholemias. Y para intentar mitigar el ruido, el motivo de queja más repetido, se instalarán limitadores de sonido en los aparatos de música.
Las fiestas alternativas, fuera del programa oficial, se trasladarán este año a la plaza del Poble Romaní.

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