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• Javier Bardem y Penélope Cruz expresaron su alegría por las buenas críticas que ha recibido el filme, pero rehuyeron posar juntos en la sesión fotográfica en Los ÁngelesNoelia Sastre
El PeriódicoMiércoles, 06 agosto '08
Alfombra roja el lunes en Los Ángeles para los protagonistas de
Vicky Cristina Barcelona, la película que
Woody Allen rodó el verano pasado en Barcelona y que llegará a las pantallas de EEUU 15 de agosto. El estreno, en los cines Mann Village de Westwood, reunió a toda la troupe Allen alrededor del cineasta: los españoles
Penélope Cruz y
Javier Bardem, la americana
Scarlett Johansson y la británica Rebecca Hall, muy sonrientes tras leer las críticas que aplauden este ménage à trois contado en inglés, castellano y catalán, con la oficina de turismo de España involucrada en la promoción (el logo y la web aparecen en la página de la película) y un sugerente cartel donde Cruz abraza a Bardem detrás de Johansson.
La pareja española no cruzó de la mano la alfombra roja. Tampoco posaron juntos. Fieles a su promesa de no hablar de su vida privada, él se limitó a decir "eso fue hace 17 años" sobre la primera vez que trabajaron juntos, en Jamón jamón. Ella evitó las preguntas sobre la relación.
PLANES DE BODA
Tampoco Johansson, que reconoció que le gustaría dirigir películas algún día, quiso hablar de sus planes de boda con Ryan Reynolds. "Acabo de prometerme. Dadme un poco de tiempo", contestó a los informadores. Ninguno de los artistas estaba allí para descifrar sus secretos detrás de las cámaras, sino para vender
Vicky Cristina Barcelona, la historia de un pintor interpretado por Bardem (José Antonio) entre tres mujeres: su exnovia María Elena (Cruz), la americana atrevida Cristina (Johansson) y su tímida amiga Vicky (Hall).
Bardem fue el que más aplausos arrancó, con el público pidiéndole autógrafos. "Fue fácil porque estaba en casa", dijo sobre su primera película en España desde Mar adentro, hace ya cinco años. "A lo que sí me negué fue a hacer de guía turístico para el equipo. Ese es un trabajo duro, así que les decía que tenía que volver a estudiar al hotel".
El director neoyorquino, que "cuenta los días" para volver a su ciudad tras un mes en Los Ángeles dirigiendo la ópera de Puccini Gianni Schicchi, se dedicó a alabar a las estrellas españolas: "Si vas a hacer un filme en España y necesitas a una actriz hermosa y con carácter y a un actor profundo, complejo y sexi, ¿con quién voy a contar? No te imaginas lo feliz que me hizo tenerlos".
CRUZ, CONTRA LA PRENSA ROSA
Si Bardem fue la sensación en las semanas anteriores y posteriores a su Oscar por
No es país para viejos, Cruz --con la cinta de Allen y la de Isabel Coixet, Elegy-- llena ahora portadas en revistas como W, donde reconoce estar cansada de ser más conocida por sus populares exnovios --Tom Cruise y Matthew McConaughey-- que por su trabajo. Y carga contra la cada vez más insoportable prensa del corazón en España. "Es asqueroso, peligroso y muy negativo para la sociedad en muchos sentidos. Y lo peor de todo es que cada día se está poniendo más difícil, con este tipo de programas de televisión emitiéndose durante 17 horas al día".
Estos formatos solo necesitan a alguien con una cámara corriendo detrás de un famoso, provocándole, insultándole, dice. "Están acechando, esperando por el drama. Se les ha ido de las manos y es absolutamente inaceptable". Además, cree que la persecución no solo le afecta a ella. "Creo que esta cultura del cotilleo afecta profundamente a nuestra sociedad a un nivel ético. Y afectará a las próximas generaciones".