Conciertos |


Cada grupo suele tener ese disco que flota unos centímetros por encima del resto de lo que han publicado. Sí, en algún caso existen discrepancias (The Rolling Stones: ¿es mejor Beggars Banquet o Exile On Main St.?), pero no en la banda que nos ocupa. Con The Posies hay consenso: Frosting On The Beater (93) es su cima. Una obra maestra del power pop. T-Rex encontrándose con The Cars. La British Invasion de los sesenta haciéndole un gimme five a Crazy Horse, con los Teenage Fanclub de Bandwagonesque de testigos. Canciones que pertenecen a la radio mítica (así suenan, a mundo imaginario que pudo y debió haber sido) y que ponen a The Hollies en un pedestal. El equivalente grunge a los Everly Brothers. Jon Auer y Ken Stringfellow agarrándose a las melodías con el fervor de dos fans de The Beatles abducidos por Big Star. Sus letras, más cerca que nunca de Elvis Costello. Más inaudito, aún: la producción de Don Fleming endureciendo la expresión de Failure (88) y Dear 23 (90) pero fortaleciendo el factor melódico. Resultado: el pop entrando con todos los honores (estribillos adhesivos) en el garaje del rock. ¿Dónde ha estado este disco escondido? En octubre, se quita el polvo de encima y sale de gira. Primicia mundial para los escenarios españoles. Un encuentro cara a cara con la historia (en mayúsculas) de las canciones pegadizas propulsadas por capas de guitarra eléctrica. Justicia poética con un álbum de culto.

Share Comparte esta información con tu red social


15,00

lun/06 oct '08: 21:15