Padrissa, cuando aun tenia pelo, en una de las primeras fases de La Fura
Entrevistas |

Director de La Fura dels Baus
Carlos Padrissa

Nacieron el 1979 haciendo teatro en la calle y el '92 el COI les invita a abrir las Olimpiadas, en el Estadio de Montjuïc. Son la Fura dels Baus, la más internacional de las compañías de teatro españolas.
Carles Padrissa es uno de los 7 directores del grupo. Vino a Barcelona desde Balsareny, en la comarca de Bages. Es un tipo vivo, un poco loco, muy inquieto y crítico. Este festival del Grec nos presenta XXX, una obra pornografica, violenta y muy cruda. Muy bien escénicamente y con buenas representaciones, promete chocar a mucha gente


Vamos al inicio ¿Cómo nace La Fura?
Uno dice "La Fura", otro dice "Baus" y los dos empiezan a pelear, y al cabo de dos horas de discusión, un tercero dice "¿Y porque no ponemos la Fura dels Baus y todo el mundo contento?". Esta es la esencia del grupo, la creación colectiva. Nace como aventura de calle, aventura de viaje, para costear viajes y hacer teatro, y eso no quiere decir que todos éramos muy artistillas, para no decir artistas.
Partiendo del cuerpo como elemento central, aprendemos tres cosas: La multidisciplinaridad, ser músico, ser actor, ser poeta, poder recitar, poder usar todas las disciplinas artísticas, buscando la obra global; Luego aprendemos a manejar al público desde la misma altura, olvidar la "cuarta pared" y rodear al público o rodearse de él. En la calle esto es mucho más fácil, porque la gente está a tú mismo nivel; También aprendimos a pensar al cuerpo para ocupar y alterar físicamente cualquier espacio. Donde había una grieta podía salir un tío, aquí había un agujero, sacamos una mano, de una pared sale otro que baja por la rampa. Fueron tres o cuatro años y así nació el lenguaje furero. Fue un poco como nuestro master de calle.

La apertura de las Olimpiadas os proyecta y os da otra visibilidad. ¿Hay un antes y después del 1992?
Si que lo hay, desde el punto de vista popular el grupo pasa a ser conocido. Tres mil millones de personas lo vieron por la televisión. Pero hay otros antes y después: el primero y más importante fue el 1983, cuando nos damos cuenta que podemos aplicar todo lo que hemos aprendido en la calle, y creamos Accions, el primer espectáculo en un local cerrado; Otro cambio importante es el 1989, cuando Marcel·lí Antúnez, un de los fundadores abandona después de Tier Món. Había dos opciones, o una persona toma el mando y se hace rey de la historia, o entonces ocho personas podíamos crecer igualmente, como en una revolución anarquista. Perdimos un poco de calidad porque uno de los miembros más importantes abandonó, pero luego ganamos a nivel independiente. Los que éramos niños, fuimos creciendo.

¿Qué cambios destacarías en la evolución del grupo en dos décadas de historia?
Han habido varios. A partir del 1991 vemos que el trabajo hecho colectivamente al cabo de 5 o 6 años llevaba a una decadencia. Preparando las Olimpiadas hay una diversidad, una dispersión de afrontar trabajos y colaborar con otros colaboradores, como cuando uno se acuesta con otra mujer, que no su novia, que va bien de vez en cuando. Después de la relación estable, pasamos a trabajar con arquitectos, diseñadores, con gente que no era del grupo. Exportamos el sistema de creación colectiva trabajando con otros, renovando sangre.

Y en XXX, ¿qué hay de nuevo?
Es la tercera obra que hacemos donde el público sentado, encima del móvil, para que note la vibración, si le llamamos en alguna ocasión. Porque el género es el de cabaret, del night club, de la revista y teatro.

¿Por qué el tema de la pornografía?
No es un tema convencional. Fue una idea de Alex Ollé, porque después de una época de misticismo, con la trilogía de Fausto (la obra de teatro, la opera y la película), la idea era de ir al contrario y porque estamos en una fase en que en el mundo lo que merece la pena es la belleza. Y el ser humano tiene este defecto, o virtud, de querer poseerla. Queremos hacer entender que el sexo es algo que Dios nos ha dado gratuito y que tenemos que aprovecharlo a la máxima. Aunque hoy en día ya se ha avanzado bastante, el Marqués de Sade ha marcado fronteras mucho más lejanas. Buscamos actores por internet, libertinos sobretodo, que quieran participar con nosotros. Hay que rellenar un cuestionario y a la gente que elijamos les invitamos gratis.

¿Y la violencia, donde tiene cabida?
Es una obra basada en la "Filosofía del Tocador", de Sade. El dolor es un ingrediente que con el sexo es muy interesante y no hablar de este tema sería traicionar a quien nos ha inspirado.

¿No temes una crítica hostil, asumiendo el riesgo de una obra tan controversa?
Nosotros siempre hemos asumido riesgos importantes. Con las Olimpiadas también lo había, físico y estético. Nunca más se vio en una ceremonia de Olimpiadas, una persona desangrándose. Pues con XXX creo que asumimos un riesgo muy grande. Es una obra difícil de hacer, porque no hay referentes de piezas así, y eso nos gusta, abrir caminos. Ya lo hicimos otras veces.

No te puedo dejar de preguntar que te sugiere el tema de la globalización
Creo que nuestra generación es globalista. "Piensa globalmente y actúa localmente". Yo soy globalista de siempre. Mí generación se habituó a ver la Eurovisión. La gente viaja más. El mundo es uno: tu tiras un pedo y estás contaminando la capa de ozono, estás jodiendo al del otro lado. Pregúntale a los pobres de Patagonia o de Oceanía, que cogieron cáncer por tomar un poco de sol… Ojalá hubiera más gente con mentalidad globalista, pero actuando localmente y no al revés. Lo peor es que se han apuntado al mundo global las personas equivocadas, cuatro chalados que hacen la globalización económica.

¿Cómo avalúas el teatro, y el arte en general, hechos desde Barcelona?
Barcelona es un lugar para trabajar, donde la gente curra. Mucha gente viene aquí. Hay mucha oferta y poca demanda. Es una putada que se haya gastado tanto dinero con infraestructuras y que en cambio ahora ya casi no quede dinero para usarlas… Es raro, tan mal como van las ayudas, me parece que aun hay mucha creatividad.

Satisfaznos la curiosidad. ¿Qué está preparando La Fura para el 2003?
Estamos preparando "Angola o las realidades perdidas", que es un sítio que nadie habla, que nadie conoce. Podría llamarse Somalia, un lugar que estuvo de moda una temporada y que ahora ya no vende, pero donde se vive peor que nunca. Es un espectáculo que habla de lo que existe, pero parece que no existe. Una pieza con mutilados, un poco cutre y muy tercermundista. Dentro del genero furero este tipo de teatro nos va muy bien, de representar este mundo negro, posguerra, donde la gente está hecha polvo, donde hay más hambre que el hambre. La agonía y el límite del ser humano, que está como perdido y que se defiende como puede.



Ricardo Nuno ::
Lunes, 01 de julio '02