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Nació la plataforma que quiere recuperar uno de los más antiguos e importantes espacios escénicos de la ciudadSe trata de un de los music-hall más antiguos de Europa y siempre ha sido considerado un espacio transgresor de los límites permitidos, con una gran capacidad de crear lenguajes propios, de doble sentido, con el móvil de poder escapar de las censuras de cada época.
El año 1899 se abrió en Barcelona un espacio para espectáculos, entonces llamado "Pajarera Catalana", que el 1908 cambia de nombre para el "Petit Moulin Rouge".
Con la dictadura, el nombre es castellanizado y por motivos políticos se elimina la palabra "rojo". A partir de entonces y hasta nuestros días, quedó "
El Molino".
Al igual que el Arnau y el Apolo, se celebrizó por el género del teatro de revista, entretanto casi desaparecido.
La plataforma de ciudadanos y ciudadanas surgida para que se salve el Molino denuncia el estado actual de grave deterioramiento del edificio, aunque la fachada y el escenario estén catalogados como patrimonio histórico y artístico por el Ayuntamiento.
Barceloca se suma a la reivindicación de la plataforma porque cree interesante e importante la propuesta presentada. En líneas generales suscribimos el manifiesto y ayudamos a difundir su mensaje. Sin embrago Barceloca se demarca de cualquier interés económico, político o ideológico que pueda derivar de una reivindicación que creemos legítima y de interés para la ciudad. El único móvil y compromiso de la colaboración del Portal de ocio, cultura y artes de Barcelona es la recuperación de un local que tiene valor histórico, cultural y artístico en la ciudad que todos queremos.
Por ello defendemos que se recupere el local como espacio, que según la plataforma, podrá ser un local "donde las más variadas manifestaciones artísticas y culturales se puedan beneficiar de sus excepcionales condiciones de proximidad e intimidad".
Es de recordar que la Paral·lel, que en otro tiempo fue conocida como la "avenida del teatro", ha visto en los últimos años desaparecer salas como el Arnau, el Teatro Español, Talía o el Teatre Nou, se perdiendo así una de las principales características de la zona.
La plataforma que nació para "hacer girar el Molino", tiene su primordial objetivo en salvar el edificio, ya que el abandono del edificio peligra su propia existencia. Es una opinión compartida por técnicos del espectáculo que conocen la sala.
El Molino, es uno de los últimos símbolos característicos del barrio del
Poble Sec. Aunque esté catalogado por el Ayuntamiento como Patrimonio histórico-artístico de la ciudad, y por ello supuestamente protegido, la plataforma ciudadana nacida en el barrio alerta las autoridades y los propietarios del Molino y pide "el compromiso de las instituciones públicas en esta recuperación como a patrimonio histórico-artístico".
Tratando de evitar equívocos y/o inoportunos intereses alrededor del Molino, se puede ler "que la gestión de este espacio esté supervisada y aprobada por las entidades sociales que impulsen esta demanda como garantía de pluralidad y de uso auténticamente popular".
Por otro lado, se multiplican los apoyos al proyecto de renovación. Decenas de ciudadanos y ciudadanas ya firmaron el manifiesto, entre los cuales numerosos artistas y gente del espectáculo. "Me acuerdo de esos días posteriores al cierre. Fueron muy tristes, había como un vacío allí…", recuerda con melancolía el técnico de maquinaria teatral Pere Ferrer Soribes, un hombre ligado al teatro hace más de veinte años, nacido y creado en
Poble Sec. En la opinión de este técnico -que en su tiempo también trabajó para obras en el Molino- aquél local podría ser aprovechado para hacer performances variadas, incluyendo un día de jazz cada semana y recuperando el teatro de revista y el cabaret.
La plataforma está abierta a propuestas que sea viables para recuperar la actividad, ya sea artística, cultural o educacional.
Ricardo Nuno :.
Lunes, 04 agosto '02