Carles Poy, un tipo un tanto extravagante y muy conocedor de la cultura de Bcn
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Entrevistas |

Crítico y curador de cultura
Carles Poy

Carles Poy i Nadal es un hombre comprometido con el arte. Nacido en la provincia de Tarragona, ha desarrollado sus trabajos desde Barcelona para el resto de Cataluña, España, Europa y Norte América. Crítico y curador de cultura, lleva años en este mundo del arte intentando valorar la cultura, no solo barcelonesa y catalana, sino que también la española y latina en general.
Su gran sueño y presente labor van en el sentido de reunir a los más distintos creadores latinos de diferentes disciplinas en un certamen o serie de eventos regulares que muestren al mundo que la cultura latina existe, que está viva y que debe ocupar el espacio que le corresponde en el panorama artístico mundial.
Es un personaje conocedor y clave para conocer la realidad de la ciudad. Este año lanzó con Actar un libro que recurre los laboratorios de los creadores de arte de Bcn


Barcelona Lab viene en la secuencia de un primer título, Barcelona+ ¿Que se pretende con esta obra?
Los dos títulos participan de un mismo espíritu de investigación aunque enfocan el tema de la creación y la cultura desde ángulos distintos. Aportan aspectos e ideas que provienen de puntos de partida diversos aún tratando en esencia el mismo tema.
Ramón Prat ha sido el alma de ambas ediciones y Anna Tetas y yo hemos procurado llenar de intensidad cada una de sus páginas.
En Barcelona+ pretendíamos explorar ese cruce creativo de personas ubicadas en una misma ciudad, donde la obra y el individuo que la produce, pasaban a ser el origen y el final del libro. Claro, los libros de Actar nunca son ediciones llanas y escuetas sino que siempre juegan además con la idea de libro esponja que participa activamente del asunto que llena sus páginas; es decir que la edición cobra sentido en si misma, se enraíza y participa de ese nódulo creativo. Si Barcelona+ planteaba la creación como el resultado del quehacer de un individuo, Barcelona Lab plantea la creación como resultado de una serie de cruces y conexiones individuales, como parte de una red de transmisión, de información. Así, el libro nos deja observar al individuo y su lugar de trabajo, su laboratorio. Ahora un laboratorio compartido expresado en colectividad.

Hay 68 creadores retratados en este libro, y supongo que muchos han quedado de fuera.
No se trataba de hacer un quien es quien en Barcelona Lab. Por supuesto los libros tienen un límite y éste no pretende señalar el talento creativo para luego excluir al resto de autores que no participan. En este momento estos 68 creativos participan de un mismo proyecto expresado en la edición, pero no se pretende realizar un examen escolar, por supuesto. Lo importante es que hemos elegido el máximo de creadores posibles dentro de los límites de un volumen de estas características.

¿Que conclusiones has sacado y que has aprendido del contacto con gente que trabaja en tan distintas áreas como el diseño, la culinaria, la poesía, etc…?
Con gente de intenciones profesionales tan diversas resultó muy enriquecedor, no solo por el hecho de conocer los procesos creativos individuales sino también porque me ofreció una visión de conjunto, de trama cultural, muy abierta.

Con este trabajo estuviste trabajando durante casi un año. ¿Qué aprendiste sobre la ciudad?
Que Barcelona, reúne una serie de condiciones históricas y culturales muy positivas, un gran movimiento cultural, pero que hay un problema durísimo y difícil de solucionar, que es el de las infraestructuras.

¿Que hace falta entonces?
Un surgimiento en el ámbito privado, donde haya respeto entre las diferentes ideas. Y luego que estos proyectos sean apoyados, no subvencionados, apoyados por la institución pública. Y aquí puede haber un cambio muy importante. La institución pública tiene que pasar a un segundo término, o sea, quien crea es el autor, es el protagonista y esto es lo que los políticos tienen que entender, porque incluso les puede beneficiar.

¿Qué lugar ocupa Barcelona en el mapa artístico europeo?
¡Está en la cola! Está en la cola en los términos que lo planteas.
Está en primera línea en concepto creativo. Hay gente extraordinaria: Josep Abril, Gabriel Torres, Curro Claret, Meritxell Duran, Gallardo, Nina Pawloski, María Mazás, Pep Duran… hay gente realmente muy brillante en Barcelona. Y hay gente que viene de fuera precisamente en la búsqueda de esta creatividad. Lo que hace falta es que la gente de aquí entienda su propia realidad de hoy, y que se mueva en el sentido de transmitirla hacía a fuera.

En conversaciones y entrevistas anteriores he notado que los extranjeros que venimos aquí ilusionados en hacer cosas nuevas, tenemos dificultades para que nos acepten.
No solamente para los extranjeros. Los de aquí también encuentran muchas dificultades. Ha habido excelentes agentes privados, como Benet Costa o Marisa Díaz, entre otros que han hecho un trabajo extraordinario y que se han derrumbado.
Barcelona está viviendo una situación bastante precaria, porque hemos tenido al mismo señor, más de veinte años…
Pero hoy parece que la iniciativa privada se ha dado cuenta que debe llevar los proyectos.

Pero hay el Sónar, ¿no?
Sónar es otro tema. Es un proyecto que salió de la iniciativa privada que se ha ido construyendo y que se ha convertido en un fenómeno. También es más fácil, porque se tratan de actividades musicales, y performances de actividades que la gente va y lo ve. Esto pienso que es lo que tienen que aprender los que se dedican al mundo plástico, la fotografía, el diseño, el teatro, internet, que no lo ves como actuación. Es importante que lo mismo que ha pasado en el caso Sónar, que conozco muy bien como ha ido el proceso, se amplíe a otras disciplinas. ¡Lo privado!. ¡Lo privado!

Entre otras, también hiciste una obra interesante sobre el sexo y el SIDA
Con Ruth Turner, organizamos un encuentro internacional alrededor de ese problema en el '93, que era algo muy eminente ya que habían muerto muchas personas, y que era un problema que la gente desconocía.
En "Members Only" conseguimos reunir toda la información sobre la prevención, montamos una grande exposición durante dos meses, donde 180 artistas internacionales pusieron la obra relacionada con los "members", y a través del erotismo hacer ver que el sexo era importante, pero con las precauciones. El resultado fue extraordinario, y editamos un libro.
Porque se trató de un momento de ruptura muy fuerte en la libertad sexual que teníamos.

Estás muy empeñado en hacer algo que congregue a los más distintos creadores del mundo latino. ¿En que sentido se puede hacer visible la cultura latina en el mundo?
Creo que es necesario que la gente sin rivalizar con nadie, conozca lo que ha sido el inicio de la cultura hoy en el mundo. Y una parte importante ha sido la latina. Después ha habido piratas que normalmente eran anglosajones, pero la cultura ha nacido en el Mediterráneo. Entonces, ¿porque hoy no nos conocen? No se trata de competir ni de pelearte con nadie. Se trata simplemente que la gente conozca quienes somos. Ha habido una cultura muy importante, la griega, la romana, por supuesto, y luego dos puntales claves, que hemos tenido y que no hemos sabido aprovechar, que son Portugal y el Estado Español, que se extiende a toda Latinoamérica desde la punta más extrema de México hasta la Tierra del Fuego.

¿Y Miami, y California, porque no?
Si, toda la parte sur de EEUU. Pues hay que hacer una manifestación cultural, un encuentro que reúna folclore, música, danza, teatro, artes plásticas, arquitectura… Se trata de un mercado enorme, y una potencialidad brillante desaprovechada. Desaprovechada por nosotros. Tenemos que empezar a respectarnos a nosotros mismos.

El primer paso puede salir de Barcelona?
¡Ojalá que sí!



Ricardo Nuno :.
10 diciembre '02