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Es un proyecto que se presenta en con la idea de ofrecer una nueva visión de la arquitectura de la antigua fábrica de hilados y tejidos Casaramona, recogiendo el espíritu de innovación y experimentación original con el que fue concebida, y enlazando su nueva imagen como centro cultural a la constelación de Internet.
Puntosdeluz.net se ha gestado considerando las características arquitectónicas del edificio, así como su historia y su presente. En la época de su construcción, la arquitectura de la fábrica planteó soluciones innovadoras, como el diseño de la entrada de luz natural en los talleres donde los obreros debían pasar gran parte de su vida. Puntosdeluz.net retoma la idea de aquel pionero diseño de iluminación, que permitía que la luz recorriese todo el edificio, metiéndose por sus muros hasta filtrarse en su interior. Casaramona formó parte del momento dorado de la industria textil, que en pleno proceso de desarrollo contribuyó, a través de sus manufacturas, a crear hilos de conexión y riqueza entre Barcelona y el resto del mundo. A su vez, Puntos de luz se proyecta para establecer una red de hilos de comunicación, incorporando una web que conecta Casaramona con todos los rincones del mundo e invita a la interacción a sus visitantes. Continuando aquel espíritu de renovación, un gran esfuerzo de restauración y ampliación reciente ha convertido el edificio en el nuevo centro cultural de la Fundación "la Caixa". Con el nombre de
CaixaForum, la antigua fábrica ha iniciado una nueva trayectoria como centro de exposiciones y foro cultural, restableciendo hilos de comunicación con otras culturas y países.
Hilados, hilos de luz y comunicación, enlaces y constelaciones son palabras clave que se han ido concatenando durante la gestación de este proyecto. Las ideas de conexión e interacción forman parte de su filosofía.
Puntos de luz: instalación on/off line
El epicentro de la instalación se encuentra en la luz que ilumina el edificio de la antigua fábrica textil: una luz nueva, diferente, que transforma la imagen de sus fachadas y recrea nuevos espacios en su interior. Por un lado, es una luz que ha sido diseñada en función de una visión determinada del edificio en el paisaje urbano nocturno de la ciudad. Por otro, es una luz ideada para ser manipulada desde el espacio virtual de Internet. El flujo de esta luz -su movimiento, su ritmo y su intensidad- es determinado por las personas que visitan la instalación a través de su página web. El usuario de la red puede participar en esta iluminación interactuando sobre su diseño durante las horas oscuras, y además dar un paseo virtual por el edificio iluminado. En el edificio, una luz roja salpica de forma puntual todo el perímetro de la fachada, flotando por encima de sus almenas, remitiéndonos a aquellos efectos visuales que producen las calles de la ciudad cuando, a la caída del sol, las vemos desde lo alto o desde lejos. Se trata de una luz roja porque ese es el color que transmite energía; es el color del fuego y la sangre, y para muchos pueblos es el primero de todos los colores, por ser el que está más fundamentalmente ligado a la vida. Una luz azul y difusa penetra, en cambio, en las torres y las calles internas del centro, creando un pasaje entre sus diferentes naves: es azul porque azul es el color que nos remite a lo espiritual, al recorrido interno, a la introspección.
La luz roja genera sobre el edificio una nebulosa de puntos rojos en movimiento. Virtualmente, estas nubes se descomponen en constelaciones de palabras que los usuarios crearan a partir de sus poemas. El propósito es crear una gran conexión poética, y que el observador pueda convertirse en observado. Gracias a Internet la obra crece, se multiplica, convirtiéndose en una creación permanentemente viva.
Chema Alvargonzález