Una de las famosas estatuas humanas retratadas por la fotógrafa alemana
Entrevistas |

Fotógrafa
Annette Stössel

"Barcelona. Estatuas humanas" es fruto de tres años de trabajo que la fotógrafa Annette Stoessel comenzó sin expectativas de que se fuese a convertir en un libro de retratos. Pero es más que eso. Los 18 artistas que aparecen nos abren la puerta de su lado más íntimo y desvelan la cara y la cruz de este trabajo, aunque muchos no lo consideren como tal. Y es que el libro ha servido para sus protagonistas como una reivindicación de esta forma de ganarse la vida. "Ellos han decidido una manera de vivir muy conscientemente... Es un trabajo, no son mendigos, quieren ser sus propios jefes, cumplen sus horas y dan vida a las Ramblas", recalca Annette.
A pesar de haber retratado diversos rincones del mundo, la cámara de esta fotógrafa alemana se rindió al encanto de los "habitantes" de Las Ramblas dels Caputxins y de Santa Mónica
Con su carácter alegre y cercano es fácil imaginarla convertida en un duendecillo o un hada del bosque como las que aparecen retratadas en su libro. ¡Quién sabe! Quizás algún día se decida a formar parte de esta gran familia de estatuas humanas que contagian al resto del mundo con la magia de Las Ramblas.


Supongo que en alguno de tus viajes habrás visto estatuas humanas ¿Por qué eliges Barcelona para realizar este trabajo?
He visto este tipo de artistas en otros lugares pero no tanta cantidad a la vez como en Las Ramblas... y tampoco me impactaron de esta manera, nunca había visto ese estatismo. Aquí realmente son un icono de la ciudad. Hay empresas que los contratan para trabajar fuera de Barcelona en fiestas mayores o en el extranjero, donde los presentan como "estatuas de Las Ramblas", así el paseo se da a conocer gracias a ellas.

En las fotografías aparecen rincones característicos de la ciudad, pero se echa alguno de menos...
Hay muchos más lugares en Barcelona que son muy bonitos pero hubiesen resultado difíciles de fotografiar. Por ejemplo, en La Sagrada Familia o en otros edificios los retratos sólo podrían recoger una parte de ellos, y así no tendrían ningún encanto. Se trataba de las estatuas, por eso para hacer el casting de las localizaciones calculaba las dimensiones con la cámara y la lente que utilizaría más tarde.

Las Ramblas sin estatuas humanas serían...
Supongo que seguirían teniendo su encanto pero...¡Ya son típicas!. Son muy importantes dentro del gran grupo de artistas callejeros porque son la mayoría, están cada día y se les reconoce por eso. Son el mobiliario de la ciudad, por eso tienen que estar, como el resto de estatuas de verdad, edificios...

¿Destacarías algo en común que tengan los 18 artistas?
Les gusta la libertad y son personas muy creativas. Yo no he tomado fotos a los que van a la tienda y se compran un disfraz de mono o de los Simpson... Eso es otra historia. Por eso he buscado que tuviesen el encanto de crear su personaje. A todos les gusta el contacto con la gente, interactuar. También coinciden en decir que la calle es bonita pero amenazante a la vez. Aparte de estas cosas generales, cada estatua, cada personalidad, es un mundo.

¿Cómo reaccionaron ante la idea de dar a conocer su lado más íntimo?
La parte documental les interesó a todos (menos a Don Quijote) porque les dio la oportunidad de explicar que son estatuas con orgullo, conciencia y disciplina, y que es un trabajo que realmente exige.

El vecino de Las Ramblas, que pasea por ellas cada día, ¿crees que valora sus actuaciones?
Yo creo que sí, aunque no les paguen o no les presten mucha atención. Es como un adorno más en el ambiente urbano, como mirar un escaparate bonito o una estatua de verdad, al igual que aprecian otros adornos de Barcelona como edificios, esculturas, flores... la ciudad tiene mucho colorido que todos valoramos.

Realizando este trabajo, ¿pensaste en alguna ocasión en probar la experiencia como estatua humana?
Lo pensaba más antes, el año pasado, antes de acabar las fotografías, pero tendría que crear un disfraz y eso exige mucha dedicación... Y también por timidez me siento mejor detrás de la cámara. Si tuviese tiempo suficiente para inventar un personaje que me guste... lo haría.

¿Y dónde te pondrías?
¡En Las Ramblas, por supuesto, hay que ponerse ahí! Porque si se trata de tener una experiencia no te puedes poner en un callejón que no tenga ningún encanto.



María Marquéz López
Miércoles, 01 octubre '03