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Una cocina mediterránea y creativa, en un restaurante vanguardista y actual, lejos de toda sofisticación plástica y pasajera, son las cualidades que definen El Somiatruites.
Este espacio sobriamente rehabilitado está ubicado en una finca tradicional del corazón del histórico
Barrio Gótico.
Con una decoración calida y cuidada, El Somiatruites se convirtió en un local ideal para los grupos y parejas interesados en descubrir el encanto de algo fuera de lo vulgar. Algún que otro elemento exótico confiere a este restaurante una magia peculiar.
La música chill-out da el toque avanzado, en un entorno marcadamente tradicional.
La carta es diversificada y el restuarante cuenta también con un menú de mediodía. Se recomiendan los Tallarines sucios con langostines y trompetas de la muerte [setas del bosque pirenaico] cubiertos de salsa de calamares, y el Pato en láminas salteado a la pimienta rosa.
La clientela es heterogénea, y recoge desde ejecutivos al mediodía, hasta parejas y grupos de jóvenes artistas bohemios por las noches.
A partir de la medianoche de los viernes y sábados, y hasta las dos y media de la madrugada, el local ofrece la posibilidad a los noctámbulos de la zona de tomar una copa [se sirven, juntamente a las bebidas tradicionales, mojitos y caipirinhas].