"El arte es un arma cargada de futuro" es el lema de la segunda película del director madrileño Achero Mañas
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"El arte es un arma cargada de futuro" es el lema de la segunda película del director madrileño Achero Mañas. Noviembre es un grupo de teatro callejero sin ánimo de lucro y con unas arriesgadas propuestas que provocan que la comisaría sea un lugar frecuente para ellos. El impulsor del proyecto es Alfredo, el alter ego de Achero Mañas: joven idealista, comprometido con la idea de arte igual a servicio a la sociedad (recordemos cómo nos hizo sentir en nuestra propia piel el maltrato de El Bola), pero... ¿qué nos aporta esta vez la reflexión de Achero?¿Que digamos "no" a la burocratización creciente de la cultura? ¿Que pensemos que existe vida cultural más allá de los eventos made from marketing?

Estamos de parte de Alfredo y queremos ver manifestaciones de un arte libre, sin censura, por eso al salir del cine el espectador pensará "sí, Achero, estoy contigo", pero lo cierto es que no se puede decir mucho más.

Quizás el problema haya sido el contexto elegido: si la película hubiese sido ambientada en los años 70, cuando actuaba la cía El Piojo Picón en la que se basa el argumento, y no en la época actual, seguramente transmitiría una magia más especial.

La dirección de arte y la fotografía son los puntos fuertes de Noviembre y la salvan de la hoguera de las películas prescindibles, aunque la calidad imaginativa de las representaciones es bastante desigual. Están estéticamente cuidadas pero mientras que unas provocan al espectador por méritos propios (originalidad y diversión), otras caen en un burdo efectismo. Cabe destacar también la interpretación de Ingrid Rubio (Lucía) que convence como abnegada compañera del protagonista, al que le desborda la seguridad en su papel pero le falta ese toque de espontaneidad de la actriz.

Mañas pone punto y final al retrato de este grupo teatral con un desenlace previsible y un tanto culebronesco, cayendo en un brusco dramatismo cuando veníamos de la euforia que desprende la película. La euforia de los inconformistas y soñadores que hubo y habrá antes del Piojo Picón o de Noviembre... porque siempre existirá un Noviembre.


María Marquéz López
Lunes, 27 octubre '03