Vivir en Barcelona te da una visión de la música diferente, creo que para bien, y no solo por entender que la música no se tiene que encasillar, sino también porque Barcelona es una ciudad muy cosmopolita...
 
Entrevistas | Flamenco |


Ginesa Ortega, una de las principales voces femeninas del flamenco catalán actual, nació en '67 en Francia pero sus padres -madre gitana y padre payo levantino- no tardaron en venir a Barcelona, donde ha crecido y se ha formado. A los doce años empezó a cantar flamenco y desde entonces su camino no ha conocido límites: desde un clásico como "El amor brujo", de Manuel Falla, al lado de Josep Pons y la Orquestra del Teatre Lliure hasta La Fura dels Baus, además del grupo de flamenco-fusión Iberia. Ha recibido dos veces el Premi Ciutat de Barcelona "por la integración del flamenco dentro de las músicas actuales", y es que Ginesa Ortega entiende el flamenco con amplitud de miras, como una forma más de arte. "Por los espejos del agua" es su tercer disco en solitario e incluye versiones de Billie Holliday o Joan Manuel Serrat, aparte de temas propios.
El próximo viernes actúa en l'Espai de dansa i música.


El disco se llama "Por los espejos del agua", explícanos porqué.
Lo primero que tenía en mente al principio de trabajar para realizar el disco era hacer la ruta del ron. Empezaba en Barcelona, bajaba a Cádiz y luego iba, imaginaria y musicalmente, a Cuba. Lo que pasa es que en la escucha de temas, hubo una selección a partir de muchísimas canciones que se fueron descartando para llegar a "Por los espejos del agua" y me di cuenta de que no estaba siguiendo la ruta del ron, pero sí que los intérpretes que había elegido eran artistas que habían nacido o vivido cerca del mar, como es el caso de Billie Holliday, Joan Manuel Serrat...

Y también de Bob Marley, del que has hecho una versión muy personal de "No woman no cry".
Si, aunque, lógicamente, no es el "No woman no cry" original, porque sería absurdo querer equipararse al genio Bob Marley. Es más bien una reivindicación por la parte de la letra, que trata del maltrato a la mujer, tema que ahora desgraciadamente está tan en voga. El "No woman no cry" me daba pie a hacer un pequeño homenaje a la mujer.

Pero "Por los espejos del agua" no es un disco de versiones, sino que es un disco con la marca de Ginesa Ortega.
Si, mirado siempre desde el punto de vista del flamenco, aunque no el flamenco de raíz, purista ni ortodoxo. Es un tipo de flamenco como el que de vez en cuando voy haciendo sin ánimo de ofender al flamenco que ya conozco y que he vivido durante mucho tiempo.

Tienes una visión muy abierta del flamenco. Has cantado desde un clásico como el "Amor Brujo" de Falla con Josep Pons ('91) hasta con la Fura dels Baus, lo último de la vanguardia...
Siempre he dicho que vivir en Barcelona te da una visión de la música diferente, creo que para bien, y no solo por entender que la música no se tiene que encasillar, sino también porque Barcelona es una ciudad muy cosmopolita y te vas influenciando de lo que te rodea. No es lo mismo vivir en Barcelona que hacerlo en un pueblo donde toda la vida escuchas flamenco y luego te cuesta más desencasillarte. En mi caso, desde siempre he estado escuchando flamenco pero también jazz, y me gusta igual el teatro como la música, y me emociona igual la pintura como lo puede hacer la música. La gente que estamos en Barcelona y vivimos en Cataluña tenemos muy claro esto.

En una ocasión ya dijiste que el flamenco en Barcelona tiene un estilo más europeo, más mediterráneo...
Si, pero no es una cosa que sirva para defender a Cataluña y criticar a Andalucía, por supuesto que no. Yo creo que la raíz del flamenco, si de algún sitio vino, fue de Andalucía. Pero eso no es la carta magna, no quiere decir que los catalanes no podamos hacer flamenco. En Cataluña, desde los tiempos de Carmen Amaya e incluso un poquito más para atrás, hasta la generación en la que estamos, vivimos y mamamos del flamenco. Es una música que tenemos que asumir como un arte y como algo que no solamente es relicario de Andalucía.
Pero sí es verdad que quizá en Cataluña somos más abiertos artísticamente, y puede ser que los andaluces se lleven las manos en la cabeza por el flamenco que hacemos aquí. Nosotros lo vemos normal porque tenemos otra visión, ni mejor ni peor.

Tu colega Mayte Martín afirmó una vez que donde más se respeta el flamenco es en Cataluña. ¿Estás de acuerdo?
Si, de Cataluña y para el norte hacia Europa, se respeta más. Quizá precisamente por eso, porque en Andalucía lo meten todo en el mismo saco. El flamenco se distingue pero también hay mucha confusión, y la confusión no creo que la hagamos la gente que hacemos flamenco desde fuera, sino desde la misma Andalucía, que meten una soleá, una bulería, una siguiriya, un fandango,... lo meten todo junto con el último éxito del grupo de rociero "equis". Porque son ellos los que se confunden, nosotros lo tenemos claro, ¿o no? (ríe).

Aún así, es sorprendente que el Google encuentre más referencias de su nombre en webs extranjeras que no de aquí.
En el flamenco sucede como en todo; hay gente más conocida fuera y otra que se conoce más dentro, por haber tenido más oportunidades o por la trayectoria concreta que hayan llevado. Yo, con mi voz y con mi visión flamenca, he estado haciendo cosas por ejemplo como "El amor brujo" o con la Fura y otras que, sin tener mucho que ver con el flamenco, bajo mi visión las he acercado al flamenco. Quizá eso ha llegado más al público de fuera que no al de dentro, porque desde dentro tenemos más prejuicios a la hora de valorar qué es y qué no es flamenco, o qué es y qué no es música. Yo creo que de todo lo que se haya investigado la raíz tiene su porqué y debe tener su evolución. Hay sectores que no consienten evolución dentro del arte, y para mí esto no es arte, es una muerte súbita.

Hace pocos años actuaste en el tejado de la Pedrera de Gaudí. Debió de ser un concierto mágico...
Fue muy bonito. Eran poesías de poetas catalanes entre los cuales había, por cierto, Martí i Pol, además de Vinyoli, Salvador Espriu, y también de Rafael Alberti y García Lorca.

¿Hace falta más ayuda al flamenco por parte de las instituciones catalanas y barcelonesas?
Si por ayuda se entiende más subvenciones para que haya proyectos nuevos interesantes, creo que si. Pero en mi caso, casi no he pedido en mi nombre ninguna subvención. Sí por parte de terceros, como de la discográfica por ejemplo, y creo que no se me ha negado, al contrario, me la han dado. Espero que cuando la pida en primera persona también la tenga (ríe).

También tienes experiencia en el jazz. ¿El jazz y el flamenco se parecen bastante, no? [En su etapa con Iberia compartió cartel con Chick Corea y John McLaughlin].
Si, en la intuición....

...improvisación...
Yo tampoco diría tanto. Me gustaría aclararlo; a veces cuando se dice flamenco o se dice jazz parece que detrás de todo eso no haya un trabajo previo. Y si no hay un trabajo, un ensayo, una premeditación,... no se va a ningún sitio. Puedes hacer una fiesta en tu casa y puede salir de la manera que salga, pero de tu casa no va a salir. Pero una vez que el flamenco, el jazz o cualquier tipo de arte se profesionaliza, hay poco lugar para la improvisación. Otra cosa es el impulso que puedas dar en según qué momento, pero no puedes variar casi ni un ápice de lo que has preparado. Por eso nos pagan a los profesionales. Si no todo el mundo tendría capacidad de subirse a un escenario y por impulso o intuición hacer cualquier cosa.

Nunca has pasado por un tablao. ¿Vas a hacerlo algún día?
Antes me sentía muy acomplejada por ser flamenca y no haber pasado por un tablao. Pero con el tiempo meditas y piensas, a ver, no haber pasado por un tablao no quiere decir que seas menos flamenca. Pasar por un tablao significa estar cada noche delante de un público, y yo lo he estado, con la Fura dels Baus. Musicalmente hablando me ha servido igual estar desde los doce años escuchando flamenco en mi habitación a Paquita Rico, Terremoto, Juan Talega... los maestros del cante. Eso me ha servido igual, porque, entre otras cosas, los artistas no nacen en un tablao. Antes sí que se hacían en un tablao, pero hoy en día ya no, ha dejado de ser una buena vía. Ahora no se sale de un tablao, sino que se sale siendo artista. Tienes que ser artista antes de ser profesional.



Joan Pla i Vivoles :.
Lunes, 24 noviembre '03