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Núria Escur
La VanguardiaDomingo, 30 noviembre '03
Ayer fue inaugurada de forma oficial la tradicional Fira de Santa Llúcia alrededor de la
catedral de Barcelona, una cita que lleva ya más de doscientos años celebrándose. Y lo hace con la instalación de 379 paradas, según fuentes del distrito de
Ciutat Vella. El precio que el Ayuntamiento les impone por ocupar la vía pública es de 250 euros por un puesto de dos metros por uno. De ellos, 126 están destinados a la venta de musgo y plantas típicas de Navidad, son los llamados “tenderetes de verde” (en la
avenida de la Catedral y Pla de la Seu), 146 a la venta de figuras de pesebre (en la calle Santa Llúcia), cuatro a la venta exclusiva de zambombas y 103 a la artesanía relacionada con la Navidad, distribuidas por la plaza Garriga i Bachs, calle de la Pietat, calle dels Comtes y plaza Sant Lluc. Estarán abiertas desde las diez de la mañana hasta las diez de la noche, ininterrumpidamente, hasta el día 23 de diciembre.
El inicio de esta feria no parece tener nada que ver con la santa que honra. Santa Llúcia se celebra el 13 de diciembre pero el negocio, el baile de oferta y demanda, empieza quince días antes, este año incluso antes que en la última edición. Según el distrito, esa ha sido una petición “de los propios feriantes” pero hay quien ve en ello un gasto excesivo. “A más días de feria más dinero tenemos que pagar por los puestos y horas a trabajadores”, replicaba uno de los artesanos más veteranos, “y no es cierto que se venda más porque el que un día te compra un pesebre no vuelve al cabo de una semana a comprarte otro”. En opinión de Isidre Barceló, presidente de la Entitat Professional de Firaires d'Objectes per a Pessebres, es decir, quien organiza el tradicional mercado navideño, la Fira de Santa Llúcia se ha avanzado en la fecha de inauguración “porque en esta ciudad todo se adelanta, se ha adelantado el alumbrado público, se ha adelantado El Corte Inglés y los almacenes ya andan forrados de pesebres. De modo que no podemos perder la onda, seguimos la corriente de la ciudad”. Sea como fuere, estamos todavía en noviembre pero el negocio navideño ya ha empezado.