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Eduardo Chillida Juantegui nació el 10 de enero de 1924 en San Sebastián. Su padre era militar y su madre, Carmen Juantegui, una conocida soprano. A los 19 años, se trasladó a Madrid para estudiar arquitectura en la universidad, pero cuatro años después abandonó la carrera para ingresar en el Círculo de Bellas artes de la ciudad, como dibujante.
Curiosamente, en aquellos años, Chillida destacaba más por su faceta deportiva que la artística: llegó a ser portero titular del equipo de fútbol de la Real Sociedad. Sea como sea, un año más tarde se trasladó a París y fue el entorno cultural de esta ciudad la que condujo a Chillida a realizar sus primeras esculturas, tras recibir una determinante influencia de la escultura griega arcaica del Louvre, además de la del artista contemporáneo Henry Moore.
En 1950 se casó con Pilar Belzunuce en Donosti y, aunque primero situaron su residencia en Francia -concretamente en Villaines sous Bois (cerca de París)-, un año más tarde se instalaron definitivamente en Hernani, donde nació su primer hijo (de los ocho que tendrían) y empezó a trabajar el hierro en la fragua de Manuel Illarramendi. Allí aprendió la tradición artesanal vasca y la combinó con la experimentación, abandonando definitivamente sus primeras esculturas figurativas y antropomorfas para dedicarse exclusivamente a la abstracción; así nació su primera pieza de hierro: "Ilarik".
El reconocimiento internacional de su obra fue temprano: en 1956 tuvo lugar su primera exposición individual en París, en la Galería Maeght, y en 1961, con motivo de otra exposición en misma galería, el pintor Georges Braque le intercambió un óleo por su obra el “Yunque de Sueños II”. En 1958 recibió el premio internacional de escultura en la Bienal de Venecia.
Se considera que su estilo continuó la tradición empezada por
Pablo Gargallo, Julio González o David Smith. Mostró sensibilidad por la literatura y colaboró con varios escritores, como Martín Heidegger, Jorge Guillén, Octavio Paz o Émile Cioran. Junto con
Jorge Oteiza, fue el máximo culpable del prestigio mundial que la escultura vasca acaparó a partir de los años 50. Precisamente con Oteiza mantuvo Chillida una enemistad profesional y personal durante casi 40 años. Oteiza, de quien puede verse “La ola” en la fachada del
MACBA, le acusaba de plagio. De ahí la publicación en 1992 de un libro de poemas con un título nada sutil: “El libro de los plagios”, dirigido a Chillida. Pero esta tensa relación terminó en 1997, cuando los dos artistas se abrazaron en una famosa escena televisada.
A lo largo de su carrera, Chillida trabajó con varios materiales: el yeso, el hierro, la madera, el alabastro, el hormigón, la terracota, la porcelana y también el granito, piedras que el mismo escultor seleccionaba de una cantera de la India. La década de los 90 concentró la mayoría de exposiciones, simposiums y premios que se le concedieron. La primera retrospectiva tuvo lugar en Berlín ’91, y este mismo año obtuvo la Orden Imperial de Japón, galardón que recibió junto al cineasta Ingmar Bergmann y el pintor Balthus. También le fueron otorgados el Príncipe de Asturias (1987) y la distinción como académico de Bellas Artes en Madrid, Boston y Nueva York.
El día 19 de agosto de 2002 murió en su casa del Monte Igueldo, en San Sebastián, dejando una vasta obra esparcida por todo el mundo, ya que una de las principales cualidades de sus esculturas es la perfecta integración con el espacio.
En Barcelona se instaló, en 1987 el "Elogio del Agua" en el
Parc de la Creueta del Coll (Gràcia), obra que se hizo famosa en mayo del 98 cuando cayó e hirió a tres visitantes del parque. Es una colosal pieza de hormigón que cuelga de las paredes de una antigua cantera, según palabras del propio artista “deseando como Narciso completarse con su reflejo en el agua”. En la
Plaça del Rei se encuentra colocada también desde 1987 “
Topos V” que dialoga incesantemente con la arquitectura medieval que la rodea. Un extenso mural en blanco y negro llamado “G-333” se muestra al público como un monumental puzzle frente a la entrada del
MACBA que, desgraciadamente, cubre un graffity borrado de Keith Haring.
La muerte le llegó antes de haber podido ver realizado uno de sus últimos y más ambiciosos proyectos: la excavación de un cubo de 40 metros de lado en la montaña de Tindaya, en la isla de Fuerteventura. El propio artista hablaba así de su proyecto: “Hace años tuve una intuición, que sinceramente creí utópica. Dentro de una montaña crear un espacio interior que pudiera ofrecerse a los hombre de todas las razas y colores, una gran escultura para la tolerancia.” Durante la inauguración de la retrospectiva sobre Chillida realizada en la
Fundació Miró en noviembre ‘03, Luis Chillida, hijo del escultor, se mostró optimista respecto a la pronta materialización del proyecto.
Para mi la geometría no existe,
yo soy un fuera de la ley, eso está clarísimo,
pero quizás he desarrollado una forma de actuar fuera de
ella porque he llegado a poder controlar,
a poder componer con pequeños errores,
en muchos campos,
equilibrar unos con otros y que aquello se estabilice
como si no hubiera habido error.
No sé si me explico porque no estoy hablando sólo de
física o de geometría.
Es mucho más que eso,
es como una ecuación en la cual los datos son de todo
orden, no sólo números, son sensaciones, son pasiones,
todo lo que comporta un proceso vital.Eduardo Chillida, "Aromas-Pensamientos"
ObraSelección de obras de Chillida en Barcelona, ciudades españolas y resto del mundo:
Elogio del Agua, en el
Parc de la Creueta del Coll (Gàcia)
G-333, mural situado al lado del
MACBATopos V, en la
Plaça del ReiPeine del Viento XV, en las rocas de San Sebastián
Torso, Monte Urgull, San Sebastián
Monumento a Fleming, Jardín de Ategorrieta en San Sebastián (actualmente en el museo)
Homenaje a Balerdi en el Pico del Loro, San Sebastián
Gurutz III, Iglesia Santa María, San Sebastián
Monumento a Fleming (2ª versión), Paseo de la Concha, San Sebastián
Lugar de encuentros II, Plaza del Rey, Madrid
Lugar de encuentros III, Paseo de la Castellana, Madrid
Erregetoki, Palacio de la Zarzuela, Madrid
Elogio de la Arquitectura II, Banca March, Palma de Mallorca
Lugar de encuentros VII, Palma de Mallorca
Elogio del Hierro, Banco Bilbao Vizcaya, Bilbao
Lugar de encuentros IV, Museo de Bellas Artes, Bilbao
Plaza de los Fueros - Estela VII, Vitoria
Gure aitaren etxea X, Recinto Histórico, Guernica
Homenaje a Jorge Guillén III, Cadenas de San Gregorio, Valladolid
Lugar de encuentros V, Puerta de la Bisagra, Muralla, Toledo
Monumento a la Tolerancia, Muelle de la Sal de Sevilla
Elogio del horizonte IV, Cerro de Santa Catalina, Gijón
Puerta de Música, Parque de Bonaval, Santiago de Compostela
Peine del Viento VI, edificio de la UNESCO en París
Proyecto para un monumento, Cittá del Vaticano, Museo del Vaticano
Alrededor del Vacío V, World Bank, Washington
Música Callada II, Homenaje a JS Bach, Metropolitan Museum of Art, Nueva York.
Agradecimientos a Ignacio Chillida y al Museo Chillida de Leku.