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Albert Guasch
El Periódico
Doming, 14 diciembre '03

Hubo ayer más ajetreo de lo habitual en la Fundació Tàpies. Casi 700 personas se dejaron caer por el local de la calle de Aragó de Barcelona para contemplar, en una jornada de puertas abiertas, parte de la excelsa obra de un artista octogenario. Sí, Antoni Tàpies es, desde ayer, un artista que acumula 80 años. Se dice pronto.
Tàpies, que parece llevar días celebrando el especial aniversario, compareció por la mañana en el centro. En unas dependencias privadas de la parte superior, con el personal de la fundación a su vera, brindó con una chocolatada por su cumpleaños.
De sobras es conocida su incontenible afición por este dulce. El jueves, tras un largo homenaje en la emisora Catalunya Cultura, sopló las 80 velas de un gigantesco pastel de, cómo no, chocolate.
A esta avanzada edad, Tàpies llega en aparente buena forma. Como dijo el jueves, con algún problemilla en los ojos, que le impide fijar la vista en un punto, y en los tímpanos, pero bien, sin impedimentos para seguir pintando. Y muy activo. Así lo explicaba ayer en el diario francés Libération. "El verano pasado, en tres meses, pinté 35 cuadros, un poco más que en los años anteriores. Por tanto, no hay que exagerar el poder de la fatiga", afirmaba.

HOMENAJE EN FRANCIA
Libération publicó ayer un homenaje muy particular a Tàpies. Todo el diario apareció ilustrado con pinturas creadas específicamente por el artista catalán. Para la portada dibujó un collage con sus iniciales en que empleó el negro y el rojo --"son los colores del diario y también los míos"-- y en las páginas interiores se encontraban 11 ilustraciones y un alfabeto con su característico trazo.
Tàpies aceptó el encargo del periódico galo, impulsado por el filósofo existencialista Jean-Paul Sartre, por una cuestión, dijo, de afinidad. "Creo que hay una coherencia subterránea entre este diario, mis simpatías de izquierda afirmadas, mi vínculo a Sartre y mi interés por los elementos visuales de lo impreso".
Al hablar de la actualidad en su obra, precisó que es un elemento que empleó al pintar un cuadro con las iniciales del anarquista Puig Antich, ejecutado en 1974. Y también al pintar la senyera en el franquismo.
"La historia de Catalunya --explicó-- me ayudó enormemente. Hay que saber que la Constitución catalana es la primera escrita de derecho público en el mundo. Por eso, sin duda, estoy muy vinculado a la palabra, igual que a Catalunya. Se puede decir que Catalunya aportó su primera Constitución a la humanidad en general".
El mayor homenaje a Tàpies se llevará a cabo, no obstante, el año próximo. Del 20 de febrero al 20 de abril el Macba le convertirá en protagonista de una gran retrospectiva en la que se exhibirán unas 150 obras, de los años 40 a la actualidad, entre pinturas, esculturas y dibujos. En ella se propondrá una exploración de la naturaleza material de Tàpies. Un octogenario en forma.