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Pablo Picasso es, sin duda, uno de los artistas más importantes del s. XX. Precursor del cubismo y de enorme influencia en el arte contemporáneo, y creador del Guernica, considerada una obra maestra de la pintura, el malagueño cultivó a lo largo de su extensa trayectoria multitud de géneros y estilos. Barcelona cuenta con una de las mayores colecciones del artista, recogida en el Museo Picasso. Pablo Ruiz Picasso nació en 1881 en Málaga, hijo primogénito de José Ruiz Blasco y de María de la Paz Picasso Echevarría. Su niñez transcurrió en un ambiente cercano al arte gracias a su padre, que además de pintor era profesor y conservador del museo de Málaga, y al pintor Antonio Muñoz Degrain, amigo íntimo de la familia. Con cinco años, Picasso pintó ya su primer cuadro, que representaba un Picador.
En 1895 se trasladó con su familia a Barcelona, donde ingresó en las clases superiores de dibujo y pintura de la escuela provincial de Bellas Artes. Dos años después, en 1897, obtuvo una mención honorífica en la exposición nacional de Madrid, con el cuadro Ciencia y caridad, premio que obtendría de nuevo en 1899 con Costumbres Aragonesas.
A causa de una enfermedad, Picasso permaneció casi un año en Horta de San Juan (Tarragona), donde se recuperó en casa de su amigo Manuel Pallarés. Esta estancia marcó su liberación de la preocupación académica y el inicio de su apego a Cataluña.
En octubre de 1900 realizó su primer viaje a París, junto a Casagemas y Pallarés. A pesar de la corta duración de su estancia en la ciudad francesa, que no superó los tres meses, Picasso desarrolló una gran actividad pictórica. De esta época son los cuadros El molino de la Galette, La dama del velo, La bailarina azul y El abrazo. A su vuelta a España, fundó la revista Arte joven, junto al escritor Francisco de A. Soler y expuso una colección de pasteles en Barcelona.
Posteriormente regresó a París, donde expuso con Francisco Iturrino en la galería Vollard y pintó casi todas las obras de su Época Lautrec. Tras una nueva estancia en Barcelona, regresó a la ciudad francesa, donde comenzó su Época Azul, que seguiría nuevamente en la ciudad condal. De esta época son obras como Pobres a orillas del mar o El viejo guitarrista. En 1904 se instaló definitivamente en París, donde un año después comenzaría su Época Rosa, con obras como Acróbatas de la bola y Familia de saltimbanquis.
Los inicios de la Época precubista de Picasso se pueden situar en 1906, cuando el artista pasó unos meses en Gósol (Lérida) junto a Fernande Olivier y pintó Mujer con panes. Un año después pintó Les demoiselles d’Avignon, obra muy alabada actualmente pero que en su momento no fue difundida.
En 1909 regresó a Horta de San Juan con Fernande Olivier y Manuel Pallarés, donde pintó Fábrica en Horta y Fernande. El inicio del cubismo se sitúa en el verano que el artista pasó en esta localidad. La etapa del cubismo analítico, que se desarrolló en 1910 y 1911, cuenta con diversos paisajes y retratos, como el de Kahnweiler. Al año siguiente, comenzó el cubismo sintético y los primeros papiers collés. Posteriormente, Picasso desarrolló otras variedades, como el cubismo curvilíneo (1923), continuando con la persistencia de este estilo hasta la década de los años 20.
Sin embargo, el cubismo no fue el único estilo que el artista desarrolló durante estos años. Su Época clásica transcurre de 1915 a 1925, y de este tiempo datan obras como Arlequín o Tres mujeres en la fuente. De 1917 a 1924 colaboró en la preparación de decorados en la compañía de Diáguilev, para obras como Pulcinella o El sombrero de tres picos, y conoció a Olga Koklova, bailarina de la compañía, con la que se casó en 1918. En 1921 nació su hijo Pablo, del que el artista realizaría retratos como Pablo, arlequín y Pablo, pierrot, ambas del período pompeyano.
En 1924 el artista inicia una época poscubista, con obras como La danza. Tres años después, comienza una intensa actividad en el terreno de los grabados, que no había cultivado desde 1905. Entres estas obras se encuentran las ilustraciones de Las Metamorfosis, Minotauromaquia y los aguatintas de La Tauromaquia, entre otras.
Por otra parte, su actividad escultórica, aunque menos conocida que la pictórica, siguió desarrollándose a lo largo de los años, normalmente en paralelo con la pictórica. Algunas de estas obras son Cabeza de mujer y La cabra.
En 1935, tras una crisis provocada por la ruptura con Olga Koklova, Picasso empezó a escribir. El escrito más conocido de esta actividad del artista es la obra de teatro El deseo agarrado por la cola. Volvió a la pintura un año después, tras el nacimiento de María de la Concepción, hija del artista con su nueva pareja Marie Thérese Walter.
En 1937, tras la destrucción de Guernica durante la Guerra Civil española, Picasso pintó la que es posiblemente su obra más importante, el Guernica, enorme cuadro de gran dramatismo sobre el horror de la guerra.
Pasada la Guerra Civil y la Primera Guerra Mundial, en 1945, se dedicó a la litografía, produciendo una enorme cantidad de obras en tan solo seis meses.
En la década de los 50 asistió a diversos Congresos Mundiales de la Paz, en Europa. Su famosa creación, la Paloma de Picasso, se reprodujo en los carteles de estas reuniones. De esta época datan también sus variaciones sobre temas del pasado, como los 44 lienzos de la serie de Las Meninas, de Velázquez.
Picasso murió en 1973 en Mougins (Francia).
Marta Franco Guallar