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Presentación del primer tomo de su obra ensayística completa: "Artículos y opiniones (1955-1971)" (Galaxia Gutenberg/Círculo de Lectores) y apertura exposición "dibujos, acuarelas y obra gráfica de cuatro décadas (1960-2002)".El pasado 26 de marzo se reunieron en la sede de la calle Princesa del Círculo de Lectores de Barcelona el premio Nobel ’99, Günter Grass; el presidente de la Fundación Círculo de Lectores, Hans Meinke; el presidente de la Generalitat, Pasqual Maragall; el crítico de arte
Daniel Giralt-Miracle y el escritor José María Ridao. ¿El motivo? Presentar el primer tomo de las obras completas de Günter Grass y también abrir una exposición, en la misma sede, dedicada a la obra gráfica del escritor, que podrá visitarse hasta el 12 de abril.
Para empezar, Giralt-Miracle alabó la calidad artística de los dibujos de Grass y citó ejemplos de autores que también han alternado con éxito estas dos disciplinas: Rafael Alberti, Federico García Lorca,
Salvador Dalí,
Santiago Rusiñol o Vassily Kandinsky. Asimismo, destacó el largo camino que siguió el autor alemán antes de ser escritor: trabajó de cantero, fue músico de jazz, escultor hasta llegar finalmente a dedicarse a la poesía, el teatro y la literatura.
Tras la intervención de Ridao, el autor de "El tambor de hojalata" hizo un breve monólogo y después debatió con Pasqual Maragall ciertas cuestiones acerca del terrorismo y el orden internacional.
Para no cansar al lector, se presentan de modo sumarial fragmentos literales de los comentarios que realizó Günter Grass a lo largo del acto:
Sobre su juventud, una vez terminada la Segunda Guerra Mundial y tras haber sido prisionero de los norteamericanos."A fin de ganar dinero, estuve trabajando en una mina a muchos metros bajo tierra junto a comunistas, pequeños nazis y socialdemócratas. En esa mina de vez en cuando se iba la luz y entonces no podíamos trabajar. Cuando eso sucedía se producían continuas disputas políticas, y de ellas recibí la primera lección política que logré obtener: la constatación de que muchas veces, en estas disputas políticas, los nazis y los comunistas se oponían virulentamente a los socialdemócratas. Eso me hizo intuir cuáles eran las causas que habían conllevado la caída de la República de Weimar, qué había llevado a un país civilizado como Alemania a la barbarie. (...) Me di cuenta de que algo tan difícil y delicado como una democracia debe ser defendido cada día".
La juventud de hoy:“A veces, cuando comparo la trayectoria de mis nietos -que van creciendo poco a poco- con la que tuve yo de joven, me doy cuenta de que hay bastantes diferencias. Ellos han crecido en el bienestar pero a veces me da la impresión de que eso les causa más dificultades de las que tuvimos los de mi generación, lo cual puede sonar absurdo. Yo, a los diecisiete años, estaba rodeado de ruinas, la gente estaba herida física y psicológicamente, los alemanes nos teníamos que enfrentar a los propios crímenes de nuestro país,... pero, aún así, teníamos todo un imaginario de lo que queríamos que fuera nuestro futuro, que era como una hoja en blanco. Hoy en día da la impresión de que ese futuro está ya escrito, de que poco se puede hacer ya para cambiarlo, y eso, paradójicamente, sume a nuestros nietos en una situación más compleja de la que tuvimos que vivir nosotros. Es algo que las nuevas generaciones tienen que pagar y que, en cierta medida, retrotrae a mi propia generación”
Terrorismo y Europa“No deberíamos ver el concepto de terrorismo de una forma tan parcial o unilateral. Es cierto que tenemos los casos terribles del fundamentalismo islámico pero, en mi opinión, eso es solo una de las caras de la moneda. Existe también un terrorismo de estado organizado, como por ejemplo la CIA en Estados Unidos. La guerra de Irak está basada en mentiras, se realizó sin mandato de la ONU, obró contra los derechos humanos y fue llevada a cabo de una forma hipócrita mediante unas expresiones del presidente de Estados Unidos que le asemejaban en muchos aspectos a Bin Laden -por ejemplo cuando hablaban de una "cruzada"-. Desde el gobierno norteamericano se habló de la mala influencia de una supuesta "vieja Europa". En este sentido, Europa dispone también de una tradición terrorista, como por ejemplo la Iglesia Católica. Esta es la parte incómoda de la historia europea, pero creo que debemos tenerla en cuenta cuando hablamos de terrorismo porque nosotros también tenemos bastante que ver con todo esto. Tan solo tenemos que recordar la historia colonial de las potencias europeas".
Democracia"Estamos en una situación en la que no hay un día en que no aparezca alguien que diga que hay que hacer tal o cual cosa a fin de defender la democracia. Sin embargo, somos nosotros mismos los que la estamos reduciendo. Estamos empleando, con la excusa del antiterrorismo, un sistema de vigilancia que supera de mucho las peores previsiones de
George Orwell. La idea de que el Gran Hermano nos está vigilando es algo que pertenece ya a nuestra realidad. Sobretodo desde el neoliberalismo de Thatcher y Reagan sucede también otra cosa que está minando la democracia; el poder está cada vez menos en manos de los parlamentos y cada vez más en las de los poderes económicos y de los lobbies. Hay muchos ejemplos de eso, y ese tipo de cosas que suceden continuamente en nuestras democracias actuales hacen que la democracia en si acabe convirtiéndose en una farsa. No es de extrañar pues que muchos jóvenes prefieran no votar, que le den la espalda a la democracia y que piensen que los políticos y el parlamento no cuentan para nada. Antes de dar lecciones de democracia a otros países deberíamos barrer en nuestra propia casa y restablecer nuestra democracia".
Ser escritor y el compromiso político"En el transcurso de mi trabajo como escritor y también de mi compromiso político me he movido siempre en un estado que yo calificaría de "creativo esquizoide". Por una parte he sido bien consciente que la poesía y la literatura -sobretodo la poesía- no admiten compromiso. La poesía es predemocrática. Un poema que se compusiera en función de los deseos de la mayoría difícilmente superaría nunca la mediocridad. Creo que la hybris del absoluto forma parte de la poesía, y siempre he sido muy conciente de esa necesaria ausencia de compromiso.
Pero, por otra parte, también sé que si como ciudadano me quiero comprometer políticamente, necesito la capacidad de compromiso, solo así podemos sobrevivir. De lo contrario nos enfrentamos siempre a la colisión de puntos de vista contrarios, y hasta dónde nos lleva eso es algo que hemos tenido ocasión de comprobar a lo largo del s. XX. De ahí que yo me mueva siempre en esta tensión entre el sí al compromiso como ciudadano y el no al compromiso en el arte, lo cual muchas veces me lleva a estar entre dos aguas, también en la vida pública, es algo que, ciertamente, a veces me ha hecho sufrir, pero a medida que me hago mayor me doy cuenta de que ese intento de estar entre dos aguas -o entre dos sillas como se dice en alemán- es muy sano; nos mantiene en movimiento y a nuestra curiosidad viva, e impide que se nos duerman los pies. Espero poder continuar así todavía algunos años".
Joan Pla i Vivoles :.
Viernes, de 26 marzo '04