Los puestos de mando culturales deberían tener una gestión sobre la danza consecuente con los profesionales que hay
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Danzarina y directora
Sol Picó

Sol Picó es el nombre femenino de la danza contemporánea en Cataluña. Nació en Alcoy, Alicante y vino hace 15 años a Barcelona en búsqueda de la realización en las artes escénicas.
Estudió los diversos estilos del género y deambuló por los diversos rincones de la danza barcelonesa e internacional.
Su trabajo es radical, provocador y surrealista. Conjuga en sus obras esta libertad con el rigor técnico. Acaba de terminar su segunda temporada en el TNC, con la exhibición de dos de sus obras: Paella mixta y La dona manca, para presentar en breve su nuevo trabajo, en el Fòrum de las Culturas.


¿Como avalúas la experiencia de estas dos temporadas en Teatre Nacional?
Una experiencia muy positiva que abre nuevos horizontes, y que me ha permitido hacer un tipo de espectáculo con otra visibilidad debido a las facilidades y condiciones que ofrece. Una promoción que permite que el trabajo vaya hacía arriba.

Conoces bien el panorama de la danza en Barcelona. ¿Hacen falta más espectáculos?
Durante el año podrían haber más espectáculos, porque parece que la danza está reservada para la primavera y el verano. El Mercat de les Flors sí que tiene una programación con bastante danza, pero quizás falte más regularidad en el tiempo y más sitios con programación dedicada a la danza.

¿Y la enseñanza?
La verdad que estoy muy poco metida en el tema, pero por lo que sé, a parte de las grandes academias privadas, es bastante escaso. El Institut del Teatre está apalancado en el tiempo y en el espacio. Hay gente que está allí hace 30 años, y debería pensarse una renovación.

¿Es entonces este un país difícil para innovar en la danza?
Hay gente con grandes dosis de creatividad, en concreto aquí en Cataluña, pero faltan infraestructuras para poder disparar sus trabajos hacía fuera. Las cosas son precarias y escasas para poder alcanzar la calidad de lo que se hace por ejemplo en Francia, que tanto en términos de los profesionales del sector como de los espectadores hay una gran diferencia con este país, porque allí hay toda una educación generacional de danza contemporánea.

Tu has decidido dejar para tras la carrera con otros proyectos, como Los Rinos, para aventurarte en hacer carrera sola, como directora. Se supone que te da libertad, pero también debe costar empezar...
¡Bastante! Es complicado, pero es una cuestión de fuerza de voluntad, luchar y de tener el apoyo de la gente que te rodea.

¿Qué hace falta?
Los puestos de mando culturales deberían tener una gestión sobre la danza consecuente con los profesionales que hay, el público que hay, y dotar la enseñanza y con las infraestructuras y espacios que hacen falta.
Es un tema muy largo y complejo para los cuales hay pocas soluciones.

Como distinguirías La dona manca y Paella Mixta?
Barbie superstar es un espectáculo sobre los contrastes de la mujer: La mujer que lo tiene todo, la belleza, la exuberancia y el glamour con la mujer que no tiene nada de esto, que se va como que se arrastrando por el suelo. Creo tópicos de forma sarcástica estereotipos y exageraciones en clave de humor e ironía. La mujer hoy en día tiene que lucha demasiado para hacerse ver. Pienso que las cosas acabarán por equilibrarse, pero pienso que debemos llevar todo esto con alegría y desdramatizar esta desigualdad. Por eso es un espectáculo para todos los públicos, colorista y divertido, pero con un mensaje claro y contundente.
Paella Mixta es un espectáculo con itinerancia, dónde el público está todo el tiempo al lado del actor, que es la idea de misma de la paella auténtica, en que la gente come de allí, alrededor de la paella. Hacemos una reflexión sui generis sobre la muerte y sus estados anteriores y posteriores a ella: Los purgatorios, las condenas, miedos, angustias, las esperas, nuestros cielos e infiernos particulares. Es un espectáculo más abstracto y onírico que el otro, pero que para mí va un poco más allá.

Y mezcla incorporas varios estilos...
Esa es la idea de mixtura, de la mezcla. Los actores no son bailarines pero tienen un desarrollo de interpretación y de gestualidad casi rituales, mezclando un poco las artes marciales con la danza contemporánea y el ballet clásico.

Y acaba con un bailaor. ¿Alguna predilección por el flamenco?
He estudiado flamenco y tengo un trabajo de hace muchos años que es la fusión de las zapatillas de punta de ballet clásico con flamenco. Es una fusión que nunca nadie la hizo y que para mí fue una investigación muy interesante.

Tu estilo es irracional, un poco loco...
Yo hago las cosas que me apetece hacer. El mundo de la locura, extrovertido y pasado de rosca, viene de mi esencia, de mi vivencia, de mí pueblo y de todo lo que he enchufado al largo de la vida. Yo hablo de los temas de la forma como me sale, como a otro saldría de una forma totalmente diferente.

¿Reconoces alguna influencia más marcante en tu estilo?
Al haber estado en París y en Nueva York he visto claramente el tipo de trabajo que se hacía en las compañías de danza, y vi que aquello no quería hacer. Ninguna me acababa emocionar. Sin embargo el pasaje por Los Rinos o una compañía canadiense, La Human Steps, por su energía, me sugieren cosas, pero nunca he tenido alguien muy claro y concreto que me haya convencido a hacer un tipo de trabajo.

La inspiración de tus obras como
No pienso demasiado las cosas en términos de largo plazo. Las cosas me salen de forma bastante inmediata. Me acuerdo que cuando terminé Bésame el cactus, tuve ganas de hacer algo con más gente en escenario, después de haber hecho un solo. Nunca había trabajado dirigiendo a bailarinas y la idea me seducía, y vino La Dona manca...

¿Qué te resulta más excitante: Trabajar sola o dirigiendo un grupo?
No renunciaría a ninguna de las dos. Solo es interesante, hay que auto-dirigirse y hay un desgaste energético es muy grande.
Por otro lado, es muy interesante dirigir un grupo. Son cosas diferentes, y ambas me gustan.

¿Y que preparas de nuevo?
Ahora mismo tengo lo del Fòrum, un espectáculo de calle bastante divertido, inspirado en el cómic y en un cortometraje que hice hace un par de años.



Ricardo Nuno :.
Viernes, 11 junio '04