|
|
• La obra garantizará la permanencia de un millón de metros cúbicos más de arena en la costa
• BCN ganará dos zonas de baño, una junto a la Barceloneta y otra al lado del futuro zoo marinoPatricia CastánEl PeriódicoMartes, 10 mayo '05
Las playas de Barcelona no sólo se blindarán ante posibles temporales mediante 15 nuevos espigones de protección, sino que doblarán su espacio con la incorporación de un millón de metros cúbicos de arena. El nuevo perfil playero que debe estrenar la ciudad en el 2007 incluye dos nuevas playas, una junto al futuro zoo marino, y otra a continuación de
la Barceloneta.
La ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona, y el alcalde Joan Clos firmaron ayer un convenio que permitirá iniciar las obras el próximo año y concluirlas el 2007 si la climatología lo permite. Los espigones de defensa costarán 52,4 millones de euros (8.718 millones de pesetas), mientras que la regeneración de las playas ascenderá a 12,7 millones de euros (2.113 millones de pesetas).
El objetivo es consolidar la transformación llevaba a cabo en 1992, ya que las actuales playas artificiales de Barcelona siempre han sido vulnerables a las inclemencias meteorológicas, con importantes pérdidas de arena y profundidad de playa durante el invierno. La concejala Imma Mayol ha presionado en los últimos años para conseguir estas infraestructuras, aunque no fue hasta el año pasado cuando el nuevo Gobierno aceptó impulsar el ambicioso plan, que ayer se hizo oficial.
CONTENCIÓN LATERAL
El proyecto comprende la creación de ocho espigones en forma de Y sumergidos y de contención lateral de arena. Dos se ubicarán en el espigón de Ginebra; dos, en el del Bogatell; dos, en el del Ferrocarril y otros dos, en el de Bac de Roda. Todos ellos quedarán a un metro bajo el nivel del mar y tendrán una longitud de 80 a 100 metros, rematados por una torreta de señalización que sobresaldrá 1,5 metros sobre el mar.
Por otra parte, se llevarán a cabo siete espigones emergidos. La prolongación del situado en el puerto comercial permitirá la creación de una nueva playa a continuación de la de
la Barceloneta --la recuperación de la de Sant Miquel--, mientras que los espigones del zoo marino y entre éste y la Nova Mar Bella darán paso a otra playa en el zoo.
Además, habrá dos espigones paralelos a la costa en la
playa de Sant Sebastià, uno de ellos en la base náutica del
Port Olímpic para facilitar la salida de los alumnos de la escuela de vela. Finalmente, está previsto construir otro espigón en paralelo al Bogatell.
30 METROS DE ANCHO
La intervención precisa de un millón de metros cúbicos de arena procedentes de un yacimiento de Vilanova i la Geltrú y que, según Narbona, ha pasado todos los controles ecológicos. La ministra insistió en que en esta ocasión no se trataba de proteger ecosistemas naturales, sino de recrear uno desaparecido.
Narbona aseguró que tras las obras "la arena se quedará durante mucho tiempo", con o sin temporales. Clos aseguró que el proyecto supone doblar el espacio de playas y ampliar su uso ciudadano. De hecho, la nueva arena representa un 71% de la aportada en 1992 para crear las playas. El 2007, la anchura mínima garantizada de playa seca será de 30 metros en verano.
MEJORAR LA DEPURADORA
La mejora de las playas forma parte de un paquete de intervenciones en el litoral, que comprende el futuro zoo marino y el ciclo secundario de la depuradora del Besòs, que mejorará la calidad del agua tratada, necesaria para las lagunas del zoo. Esta fase se completará el próximo año, con un coste de 136,7 millones de euros, aportados en un 85% a través del Ministerio de Medio Ambiente, con ayudas del fondo de cohesión de la Unión Europea, y en un 15% por la Agència Catalana de l'Aigua. Está previsto que, posteriormente, se lleve a cabo el tercer ciclo que permitirá potabilizar el agua.