|
|
El éxito del Bread & Butter corona a la capital como eje de la moda urbanaSilivia Angulo
La VanguardiaDomingo, 10 julio '05
Los organizadores de la feria
Bread & Butter han decidido apostar fuerte por Barcelona. Quizás, porque ayer la actividad en los pabellones de Montjuïc era frenética y, porque sólo durante el primer día -viernes- cerca 18.000 personas se acercaron a esta feria de moda urbana. El entusiasmo en la organización es tal que ayer el presidente del certamen, Karl-Heinz Müller, anunció que de cara a próximas ediciones está previsto aumentar la superficie de la feria y celebrar actos paralelos en equipamientos culturales del entorno, como la sala oval del Palau Nacional o el pabellón
Mies Van der Rohe.
La organización de la feria ha firmado con Fira Barcelona un acuerdo para acoger durante tres años la Bread & Butter, un certamen de moda urbana que cuenta con las marcas más exclusivas del mercado. La idea es convertir a Barelona en un foco de referencia en el negocio y diseño de streetwear,ropa de calle. Así durante la próxima edición que se celebrá del 20 al 22 de enero -habrá una invierno y otra en verano- está previsto incrementar el espacio para instalar nuevas marcas infantiles y de diseño de interiorismo. "Aquí podemos crecer y tenemos unas infraestructuras y una logística mucho mejor que en Berlín", aclaró Müller, en referencia al entorno y al hecho de disponer de diferentes transportes públicos en plaza Espanya. En este sentido, también explicó que Barcelona ha contado con 710 expositores, mientras que en Berlín sólo 500 marcas pueden estar representadas.
Ayer Montjuïc era un ir y venir de jóvenes treintañeros que tomaban un tentempié en los grandes chiringuitos instalados en la plaza del Univers o visitaban los numerosos expositores que ocupan los pabellones de la Fira. Mientras rezaban para que no lloviese podían disfrutar de un paseo en noria o hacer negocio en las tiendas más cool de la moda urbana. De hecho, el viernes 17. 993 visitantes se pasearon por feria. El 30% era españoles y el 20% italianos. Un hecho que a juicio de los organizadores es positivo, ya que el objetivo al celebrar la feria en Barcelona era el de llegar a los profesionales del sur de Europa. Este éxito de participación se traduce también en unos excelentes resultados económicos, ya que las entradas, que se pueden comprar previa acreditación, cuestan 30 euros la de un día, 45 la de dos y 60 la de tres días. Por eso, Müller enumeró con satisfacción las distintas procedencias del público que desde México hasta Australia pasaron por la feria. Destacó también que un 11% de los visitantes eran alemanes. a pesar de que en quince días se celebrará la Bread&Butter de Berlín.
Según se anunció ayer, Barcelona siempre precederá a la feria de la moda de la capital alemana. Un síntoma de la buena sintonía que los organizadores han encontrado con la ciudad. El vicepresidente Kristyan Geyr destacó que hace un año cuando visitaron Barcelona comprobaron que era una "ciudad cosmopolita, moderna y abierta", Se quedaron encantados con los skaters de la plaza de los Àngels, el ambiente del Raval y la proliferación de tiendas de diseñadores en el Born. En este sentido, también explicaron que Barcelona dispone también de una amplia oferta nocturna que combina a la perfección con el espíritu de la feria que es el de "hacer negocios, divertirse y no aburrirse".