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EL ESTADO DE LA CIUDAD. LA LUCHA CONTRA LA SUCIEDAD

Muñoz
La Vanguardia
Viernes, 16 septiembre '05

El Ayuntamiento desplegará el plan de choque contra la degradación de la vía pública por todos los distritos. Esta actuación de urgencia, anunciada por el alcalde Joan Clos durante el pleno dedicado al incivismo del pasado día 6, tiene una dotación de nueve millones de euros, que se costearán mediante un crédito extraordinario, comenzará a aplicarse los próximos días y tendrá una duración de tres meses. Cada distrito cuenta con una o varias zonas que los servicios municipales consideran problemáticas Ciutat Vella y Nou Barris- la medida se extenderá prácticamente a todo el distrito. El Ayuntamiento tiene otro mapa de actuación más amplio en el que aparecen más puntos de atención especial (en total hay medio centenar) menos urgentes.

Además de los efectivos de limpieza - que suponen el grueso del plan- este dispositivo contará, cuando sea necesario, con agentes de la Guardia Urbana que intervendrán en caso de conflicto (es el caso de personas que duermen en la calle) y equipos de servicios sociales que prestarán ayuda a individuos o grupos que la requieran (indigentes o prostitución).

El objetivo de este plan de choque de aplicación inmediata es actuar sobre espacios que corren más riesgo que otros de ensuciarse y de degradarse. Las razones por las que se tipifican como vulnerables son diversas y, según las distintas tipologías, se actuará de manera y en horarios y periodicidades distintos. Los hay que cuentan con una amplia oferta de locales de ocio, como, por ejemplo, los puntos elegidos de Gràcia (las plazas del Sol, de la Virreina y de Rius i Taulet), de Sarrià-Sant Gervasi (Santaló, Laforja, Marià Cubí y Tuset) y del Eixample (Diputació, entre Aribau y Muntaner, y la Diagonal).

Ciutat Vella y Nou Barris son dos distritos especiales. En el primero, la actuación se refuerza en toda su extensión porque la gran afluencia de visitantes la hacen necesaria probablemente más que en cualquier otro lugar. La Vanguardia ha mostrado las últimas semanas algunos ejemplos elocuentes. Los puntos más sensibles se concentran en la zona sur del Barri Gòtic - los alrededores de la plaza Reial- y en el Raval. Es precisamente en el distrito histórico donde se contará con mayor número de efectivos de Guardia Urbana y de servicios sociales.

La actuación en Nou Barris es peculiar debido a las dificultades de su orografía - hay calles con grandes pendientes- y al propio trazado urbanístico, que dificulta en algunos casos el acceso de las brigadas. En este distrito se pondrá atención en la recogida de materiales voluminosos.

Los lugares más vulnerables de Sant Martí (ronda de Sant Martí, Via Trajana y Santander) sufren cierta degradación debido a que cuentan con espacios de urbanización difusa o pendientes de remodelación, y en algunos casos industriales con grandes descampados, donde ha habido desde campamentos hasta zonas en las que se abandonan muebles y escombros.

La lucha contra la suciedad más convencional, la que es consecuencia del uso diario del espacio público, es la que se llevará en los puntos negros de Les Corts (varias zonas), Horta-Guinardó (plaza Eivissa y rambla del Carmel), Sant Andreu (plaza Masadas) y Sants-Montjuïc (Poble Sec y la plaza Osca).