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Ubicado en pleno Eixample, Tempura Ya es un reducto gastronómico que gana por su propuesta de cocina japonesa estrictamente clásica. Fue fundado en ’92 por Saito Tatsuo, un japonés afincado durante muchos años en París, estudiante de bellas artes y de la cocina japonesa y francesa y coleccionista de katanas antiguas. Él mismo le dio forma a esta propuesta de puras influencias japonesas, trasladando a nuestra ciudad el concepto de auténtico restaurante japonés.

Mucho más que solamente sushi y sashami, una carta de 80 platos se convierte en toda una experiencia para los más exigentes sibaritas, tanto por sus géneros nobles del Mediterráneo y el Cantábrico como por el buen hacer de Koji Nishiumi.

El experimentado jefe de cocina japonés, que tiene como referencias restaurantes tan importantes como el Breeze of Tokio, fue convocado expresamente a Barcelona para dirigir la cocina y sumar ideas a una carta muy versátil. El resultado es una propuesta que se mueve desde platos ligeros, como ensaladas de pescados y mariscos o el Magret de pato con salsa de frambuesas, a propuestas con sabores más intensos, como los Niguiris y Sashami de erizo (durante el invierno), los Unagi Kabayaki de anguila al horno con salsa o las Setas japonesas shitakes salteadas con soja y sake.

Para los que prefieren fritos, se puede elegir entre una gran variedad de tempuras, plato que le da nombre al restaurante y una de las especialidades más solicitadas. Por supuesto, tampoco falta el atún y la ternera de excelente calidad durante todo el año.

Los habitués del lugar son de lo más variopinto; además de los japoneses que viven en la ciudad y los turistas, se suman los admiradores de la buena cocina japonesa, clientes de muchos años, y gente más joven que se inicia en este tipo de propuesta gastronómica. Eso sí, todos ellos busca algo en común: un toque de bon vivant pero sin estridencias y algo de austeridad al buen estilo nipón.

La atención es muy correcta, coordinada por el encargado Masahiro Hotta, natural de Osaka, sin los artificios de los restaurantes del circuito fashion. La ambientación sonora es una fusión de melodías clásicas de Japón, jazz antiguo de Nueva Orleáns y sesiones de shamisen (guitarra japonesa) y los bajos decibelios invitan a conversar cómodamente.

La decoración es muy simple y cálida, inspirada en las Sukiyas, chozas antiguas que se ubicaban en los caminos del interior de la isla asiática y en las que los samurais y viajeros se detenían para tomar un té con pastelitos. El resultado: mucha madera, cortinas y paneles de papel. La iluminación está muy sectorizada y crea diferentes ambientes. Disponen también de un privé, absolutamente intimo, ideal para cenas de 10 comensales como máximo, solo entre semana por la noche, previa reserva.

Entre los entrantes, el chez sugiere, los platos pequeños de degustación de sardinas fritas avinagradas, el wakame y los espárragos con salsa de sésamo. Como plato principal recomienda una degustación de niguiris, makis y sashami, el Yakiudon (fideos udon salteados con salsa de ostras, verduras y almejas), la Tempura Moriawase (surtida) o la Tempura-Maki (rollos de tempura de langostino).

Los usuarios de BarceloCa tienen de obsequio un digestivo Umeshu, licor tradicional japonés de ciruela, bastante fresco y cítrico.

© Ricardo Nuno

menu mediodía: 8,50>14,50
precio aprox. por perso.: 30,00
54, 58, 64, 66, N3, N8
93. 419-3182

mar>sab: 13:30>15:30+20:30>23:30
lun: 20:30>23:30